RESEÑAS MTH
Cahiers Albert Camus 7
NRF Gallimard 1994 (331 páginas)
- Foto MTH
“Nadie se muere la víspera”: cuando Albert Camus se tropezó con el inesperado accidente, en el carro que bruscamente le segó la vida, tenía el manuscrito de lo que terminó por ser su último libro, casi terminado.
No habría podido ser más bien el primero, porque ya le habían dado el Nóbel, pero era el inicio de un proyecto a largo plazo de la saga basada en su propia vida. Una especie de Comedia Humana a su manera. Su editor , Robert Gallimard, de una famosa casa francesa, manejaba a la máxima velocidad de un carro deportivo, y la muerte fue instantánea. La vida es así.
Uno podía decir que ese francés , nacido en la colonia de Algeria, hijo de una empleada del servicio que no sabía leer, y de un francés que desapareció sin reconocer a su hijo, había cumplido su excepcional tarea. En todo caso, pocas personas tan francesas y tan algerinas como Camus , de una escritura tan límpida como precisa, maestro en una descripción del absurdo sin dramatismos pero como una condición humana inescapable y aceptada.
El manuscrito se encontró entre los destrozos del carro, escrito a mano sin comas y pocos puntos, con una caligrafía de chorros de inspiración (ver foto), y que su hija terminó de revisar. Lo que habría de ser una Comedia Humana al estilo incomparable de Camus, deja entrever la versión de un francés no racista sino integrador, sin la cual Camus quizás no habría podido escribir lo que nos dejó .
En el manuscrito aparece su obsesión : la de reencontrarse con su padre desconocido, y conocerlo a través de la búsqueda del rastro. Pero es la historia, también perpleja, de los franceses de a pié ( un padre carpintero , una madre lavandera ) cuando tienen que retirarse de las colonias perdidas. “una vida entera involuntaria, desde el orfelinato al hospital”, pero que sin embargo dan su vida como sodados rasos, en una Guerra Mundial.
Una vida del padre que se había construido alrededor suyo, a pesar suyo, hasta que la guerra lo matara y lo enterrara , soldado desconocido de los suyos. Entregado él tambien al olvido inmenso que es la patria definitiva de los hombres de su estirpe, rendido él tambien por el olvido de hombres de su raza. Un ser humano en busca de sus raíces , que vuelve 40 años despues a conocer el sitio donde murió ese padre que no conoció.
Es la historia de muchos desconocidos, de aquellos franceses de a pie cuando los retiran de sus colonias. Pero también, en todas partes del mundo, incluida una Colombia en donde las mujeres mal llamadas solteras tienen que enfrentarse a vidas descompuestas de hijos que no conocieron a sus padres. Por eso, uno de los capítulos se llama el hijo, es decir, el Primer Hombre cuando tiene que afrontar su destino, y termina por ser el título del libro.
Pero ese libro, último de Camus , uno de mis tesoros, es a la vez el testimonio , y también la nostalgia de su imprevisto fin. La edición le da toda la profundidad al haber agregado, al final , dos maravillosas cartas que le dieron la vuelta al mundo : la escrita por Camus el 19 de noviembre de 1957, a su profesor del colegio , Monsieur Germain, en un primer impulso al enterarse de que había recibido el Nóbel. Sin duda, la carta más profunda que haya recibido un educador, y que termina así :
… “ cuando recibí la noticia, mi primer pensamiento quizás, despues de mi madre, fué para usted. ¿Qué era yo sin Usted, sin esa mano afectuosa que le extendió al niñito pobre que yo era, sin sus enseñanzas y su ejemplo? Nada de todo aquello habría sucedido”, le reconoce.
Y la repuesta emocionada del educador, Monsieur Germain, es también tan digna como la pregunta : “ los quise a todos y creo haber hecho lo mejor que pude para no manifestar mis ideas y así no influir sobre su joven inteligencia. Cuando se trataba de Dios ( estaba en el programa) yo decía que algunos creían en él y otros no. Y que en la plenitud de sus derechos, cada quien hacía lo que quería.”
El manuscrito se encontró en el carro, escrito a mano sin comas y pocos puntos, con una califrafía de chorros de inspiración, y que su hija terminó de revisar.Lo que habría de ser una Comedia Humana al estilo incomparable de su autor, pero deja entrever la versión de un francés no racista sino integrador, sin la cual no habría podido escribir.
En el libro aparece su obsesión : la de reencontrarse con su padre desconocido, y conocerlo a través de la búsqueda del rastro. Pero es la historia, también perpleja, de los franceses de a pié ( un padre carpintero , una madre lavandera ) cuando tienen que retirarse de las colonias perdidas. “una vida entera involuntaria, desde el orfelinato al hospital, de sus hijos … una vida que se habia construido alrededor suyo, a pesar suyo hasta que la guerra lo matara y lo enterrara , desconocido de los suyos y de su hijo, entregado el tambien al olvido inmenso que es la patria definitiva de los hombres de su estirpe, rendido él tambien por el olvido de hombres de su raza, la< culminación de un protagonista de 40 años que viaja de Francia a conocer el nacimiento del padre que no conoció. Es la historia de muchos desconocidos, de los franceses de a pie cuando se retiran de sus colonia, pero tambien de en todas partes del mundo, incluida una Colombia en donde las mujeres mal llamadas solteras tienen que enfrentarse a vidas descompuestas de hiios que no conocieron a sus padres. Por eso, uno de los capítulos se llama” El Hijo” o el Primer Hombre cuando tiene que afrontar su destino, y que termina de darle el título al libro..
Quizás, en ese reconocimiento de Camus y la respuesta de su profesor se encuentra el verdadero contenido de los símbolos de la francesidad : Liberté, Egalité , Fraternité, así como del método de un tal señor Descartes que forjaron esa identidad.
Alli , sin duda está la clave de ese método cartesiano que desarrolla la personalidad reflexiva y por ende, la madurez .
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