jueves, 11 de abril de 2013

¿ES USTED LIBERAL? Más allá de etiquetas, averigüe cual es su talante.

HOY LA POLITICA NO SE DEFINE  POR LA PERTENENCIA A UN PARTIDO. EN EL SIGUIENTE TEST , CONTESTE SI , NO, O NO SÉ.


¿Le  tiene alergia a la politiquería y a  la mezquindad de algunos líderes  de los partidos del actual espectro político colombiano, aunque admire a  algunos de sus  militantes?

Si

No
No sé
¿Aunque  cuestione  o no le gusta  el estilo del alcalde, ¿Cree que  buscar firmas para  revocarle el mandato  es síntoma de mala fe y una distorsión politiquera de la democracia?




¿Le tiene alergia al caudillismo  monárquico?




¿Le produce urticaria  el señor Procurador,  pero no por sus  ideas o creencias, sino por la manera de ejercer  las funciones  en nombre de esas ideas y creencias?




¿Acepta Ud. a los LGBT,  sin serlo?




¿Les tiene el mismo  respeto a los creyentes  que a los ateos y piensa que la  corrupción es algo más que dividir al  mundo en buenos y malos?




¿Le causa  resistencia la manera  autoritaria  y prepotente como los  jefes o directores de los partidos políticos colombianos ejercen sus supuestas  funciones?




¿Detesta el racismo, la inequidad  y demás exclusiones?




¿No  está afiliado  a ningún partido  ni es lambón (a) de ningún jefe político?




¿Sabe  qué es  el calentamiento  global y se interesa por preservar el medio ambiente  pero  cree que por ahora  el partido verde solo  tiene de tal el nombre… y  eso?




¿Cree en las libertades individuales pero no como las defienden los caciques políticos?




¿Cree que hay mujeres  valiosas y verracas en las cúpulas, pero que otras son insoportablemente machistas?




  A diferencia de sus padres  y abuelos que gritaban “viva el  gran  partido liberal y  abajo los godos” ¿Cree que la  violencia la  incitaron desde el  Jockey los que no se untaron de ella  pero  son responsables  de los distintos  torbellinos  del mal llamado “pueblo”?




¿Cree que somos un país de castas y de clanes y que la  inequidad es real y no  inventada? 




¿Cree que la  tolerancia  es más importante que el individualismo  o el colectivismo autoritario?




¿Piensa que el   discurso neoliberal es tan anticuado como  el  radicalismo que se
opone a los TLC por principio?




¿Piensa que  la ética  es más importante  hoy que la ley y que la política?








Resultado: Haga  su propia cuenta para detectar por sí mismo  si su talante (es decir,  su estado de ánimo,  es decir, su personalidad) es liberal. Pregunte lo que  falta  preguntar y no se deje encasillar con etiquetas políticas,  religiosas o,  en todo caso, fundamentalistas.

jueves, 4 de abril de 2013

PELEADERA Y POBREZA INTELECTUAL



Como era de esperar, poco quedó  del mal ejemplo de la  peleadera  de  dos  ilustres ex presidentes  en relación con  el proceso  de paz.

 Sugerencia, además de los tres  consejos de Ernesto Samper: evitar este tipo de “loras ". Aplicar lo  recomendado para los EEUU por quien no era todavía presidente,  Barak Obama: la reflexión sobre valores.

“En un país tan diverso como el nuestro - escribe - siempre habrá argumentos apasionados sobre donde trazar la línea en  materia de acción gubernamental. Así es como  funciona nuestra democracia. Pero nuestra democracia funcionará mucho mejor si reconocemos que cada uno de nosotros  posee valores  que merecen respetarse”.[1]

En vez de preguntar tanta pendejada,  los sondeos de opinión  deberían  estimular la reflexión y profundizar sobre los valores colombianos.   Como  escuchamos en su excelente debate del martes, el Senador  Avellaneda,  que logró  superar un  destino de origen humilde, prioriza la educación. Para otros, el valor es la autonomía;  otros, la fe, o la libertad responsable.

 Encontrar un valor al opositor  y no echarlo a la pedante caneca  de la exclusión es  una  manera concreta de darle sentido a la  desfigurada paz.

  Pero el  país  discursivo y peleador no suele ni reflexionar sobre valores, ni respetar al otro.

*****
¿Y DE LOS DIRECTORES DE NOTICIAS, QUÉ?
 Pero  la vergonzosa manera como  el periodismo  colombiano  ha servido de caja de resonancia de  la  peleadera de dos ex presidentes es una muestra adicional del desperdicio mediático de inteligencias.

Semejante  actitud plantea  necesarios interrogantes  sobre  la responsabilidad concreta de los directores de los medios que son, en fin de cuentas, los que toman las últimas decisiones. (¿O lo serán?)

¿Qué margen de acción tienen? ¿Hasta qué punto en sus decisiones incide la auto censura  frente a las presiones de los dueños o de mandos mediocres de las cadenas y canales?  ¿Por qué  surge la necesidad  de darle a Yolanda  Ruiz un  Rodrigo Pardo, en vez de pagar  un equipo de  investigadores, que les resolvería  a los dos  el problema de la calidad  del priodismo ? 

¿ Qué papel juegan los mal llamados  "intelectuales"? ¿Quién toma la decisión de incluir en el código Caracol  una “chiva”  sobre la  manera  como Uribe  promociona sus  trinos? ¿ Que aportan  muchos programas de opinión?

El pequeño  libro rojo de  Pierre Bourdieu sobre la TV  y sus  debates podría servir de abrebocas  para reflexiones  distintas de las habituales… 

“hay debates verdaderamente falsos…. (Entre) gentes que se conocen,  que almuerzan juntos, que comen juntos. De hecho,  el universo de los invitados es un mundo cerrado de inter-conocidos  que  funciona   con una  lógica de  de auto-reforzamiento  permanente.
  
¿Será el caso de  Hora  20, blu  y similares? Ante la ausencia de conocimiento específico  sobre el tema,  las frases  generales y emocionales  de los  eternos invitados   terminan por  cederle  el paso a la peleadera gritona.  Los directores quedan atrapados por su propio  invento y las audiencias, saturadas.

Obviamente, estas inquietudes  críticas nunca serán aceptadas ni respondidas  en público. Muy poco  caben  en las salas de redacción. Y mucho  menos le interesan a dueños  y anunciantes, porque no es de buena educación pisar callos.

  Pero reflexionar  sobre valores  en vez de acomodarse  sin  cuestionamiento alguno  a lo existente, mejora sin duda la calidad  de lo que hacemos y de lo que vivenciamos. En eso, ni  el periodismo ni la política son excepciones.

 Próximo jueves: ¿Qué diablos  es  el liberalismo colombiano?


[1]  “The Audacity of Hope”, Barack Obama, Thoughts on reclaiming the American Dream.