jueves, 13 de noviembre de 2014

NUEVE MANERAS DE CAMBIAR EL CHIP DE LA INEFICIENCIA


©MTH Obra y foto





Mientras  el “país paraíso” se  entretiene en  discusiones  metafísicas  sobre  la paz y la  justicia…
 Una situación de orden  público que se agrava;  un paro  judicial  inadvertido  por los medios,  que paraliza la  administración de justicia;  un paro de escoltas que se “soluciona” sin solucionar el desbarajuste  de la Unidad de Protección liderada por el señor Villamizar; un  viaje  relámpago  del  Presidente  Santos  a las  Europas  que  poco  deja  más allá de la mezquindad  de Uribe que quiere hacer  lo propio  para deshacer los pasos internacionales del Presidente; una propuesta  improvisada de Petro para  solucionar la desigualdad capitalina  y,  de paso,  esconder  su desbarajuste administrativo… 

¿Qué se creen todos?  ¿Que a falta de acciones  valen las  palabras? ¿Que el desbarajuste tiene el color político del adversario y  que  el propio es  una “Colombia paraíso”?.

  Por todos lados,  el “país  paraíso”  se   solaza con discusiones sobre reforma de las cúpulas judiciales  (algunos de  cuyos miembros están dedicados a peleaderas egoístas  para preservar sus propios intereses). 

 Parodiando  el verso de Valencia, todos,- incluida  la catapultada  biznieta  Paloma, sacrificando un mundo  para pulir un verso.

Todo eso mientras  tratan  de convencernos  que  todo anda de maravillas,  que somos los mejores, los más bellos y lo que es peor, los más  eficientes del planeta.

Por eso,  nueve   consejitos para no tragar entero y  sobrevivir a la estupidez:
1.       A PALABRAS VANAS  OIDOS SORDOS. Detectar y  boicotear   promesas políticas,  pre electorales o no,  cuya  viabilidad  no  se  demuestre acompañándolas de un soporte  que  las cuantifiquen.

2.        EL COMO EN VEZ DEL QUE. Dejar de obsesionarse con  metas  y focalizarse en los procesos.

3.       HACER SIN CARRETA: ¿Por qué a todo trabajo  hay  que  añadirle carreta?  El  síndrome de las  cajeras de supermercado  (que  atienden a los clientes  mientras conversan entre sí) se aplica a  los tres poderes,  que han olvidado  el valor de los silencios.
4.        DESPERTAR A LA  ACADEMIA: El caso de la  Universidad San Martin y  los disturbios rutinarios  de los jueves en la Pedagógica  son un reflejo del poder de los clanes y del desprecio por los bienes públicos, respectivamente,  que  atraparon sin salida  a  sus academias.  Estas se desvalorizan a sí mismas  por ausencia de  un rumbo que  no se puede esperar  del  gobierno de turno sino de  su propia capacidad de renovarse, en particular en las  ciencias sociales (que son las más carretudas y  discursivas, pero las menos innovadoras).

5.       SER CAPAZ SIN DECIRLO : “ ¿Por qué los medios  que lanzaron  la campaña  Soy  capaz , no se preguntan si son capaces de mejorar la calidad de  su cubrimiento “ ( buena frase  de Carlos  Cortés).  A propósito : ¿Quien  responde por  el fallecimiento  y hace el mea culpa de  la  ilusoria  campaña?

6.       EVALUAR  LAS  INEPTITUDES y resucitar  la carrera administrativa. ¿Acaso  de nada  han servido las lecciones de los errores  cometidos al nombrar  en los sitios  inadecuados a las personas inadecuadas, y solo rendir  cuentas por  la tele?

7.       NO CREER EL CUENTO DE  LAS REFORMAS: contrarrestar la  tradición leguleya  que  solo  concibe soluciones a través  de  proyectos de ley  o reformas constitucionales. El problema estructural colombiano está en el  HACER no en  el  REFORMAR  a la topa tolondra.

8.        REVISAR  EL CONCEPTO DE EQUILIBRIO Y TOLERANCIA.  no juzgar a las personas con criterio de partido político  (es capaz porque es del polo, del Centro Democrático, de los verdes, de  Cambio radical,  Liberal, Conservador,partido de la U),  lo que fomenta  el “furibismo-polismo” y  no  presupone  el mérito de la eficiencia.

9.       LO QUE PROPONGA USTED  LUEGO DE SU  PROPIA INTROSPECCION, para asumir  las obligaciones  de repensarse y de no  aceptar como inevitable  lo que está sucediendo.

Recomendada: reflexión  sobre  el  hacer de  dos buenos ejemplos. El del callado pero efectivo Ministro TIC  y  la sabiduría Nasa  recordada  por  Luis Acosta “Los hechos de paz los hemos hecho nosotros  a través  de la historia” en entrevista  ayer de Edison Arley Bolaños  en  El Espectador  http://bit.ly/1v61gTZ

miércoles, 12 de noviembre de 2014

LA OBSCENIDAD DE LA CORRUPCIÓN

 La corrupción: ¿Doy para que dés? ¿Cúal es el papel de los medios?  ¿Por qué es obscena?  Importante  asistir, previa inscripción.


ESPERE MAÑANA JUEVES 13 DE NOVIEMBRE: NUEVE MANERAS DE CAMBIAR EL CHIP DE LA INEFICIENCIA

jueves, 6 de noviembre de 2014

¿SIRVE DE ALGO LA ÉTICA? ¿QUÉ DEMUESTRA INTERBOLSA?



En su último libro , en  cuarta reimpresión  en el 2014[1],  Adela Cortina  hace una pregunta que han debido hacerse  los  de Interbolsa,  como bien lo demuestra el libro de  Gloria  Valencia C, al narrar  “la historia  de una élite  que se creía  demasiado grande para caer”[2]


 La filósofa valenciana, catedrática de larga data y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y políticas y la periodista paisa, una de las pocas que se ocupan de  temas  financieros,  editora  económica de Semana, se encuentran  en  un  terreno: el empresarial.    Y tienen además la buena práctica de desmenuzar los casos de la vida real.

Varias  son las publicaciones de Cortina  en las que se adentra   en la  ética  empresarial y su actual contexto, el consumismo.   Al responder a la pregunta,  insiste en  demostrar que  ser ético es rentable. Explica  que  ser  ético es  reflexionar sobre las  prioridades y colocar la confianza  como prioridad individual y colectiva, pero también que “cuidar a los demás”  no se refiere solo a los cercanos, como  lo recalca la parábola del buen samaritano.

 Propone  entonces Adela Cortina un enfoque de la ética de costo-beneficio en el  que, sin  renunciar al esquema capitalista, se trata  de desarrollar la capacidad  ética de  priorizar, tanto en términos  individuales, como – lo que interesa aquí- colectivos.  A esa  capacidad  se opone lo que tanto se ha criticado  en  este blog, es decir,  la discursividad diarreica, con mucho  grito y poco análisis. Para  Cortina esa capacidad de priorizar éticamente  debe  tener  en cuenta  tres aspectos  adicionales a los  obvios :  detectar  a los  violadores de las  normas de reciprocidad ,  sus intenciones  y  castigar. El castigo no solo es judicial, como  creemos  en Colombia,  sino también de sanción social, que Cortina llama Vergüenza social.

Carátula  Martínez-Villalba y Melo

Es una ética utilitarista que la distingue de  otras tendencias  como  las  kantianas del deber y aún las habermasianas de los consensos, lo cual  es  válido en un ambiente  tan complejo como el actual.  Hace más énfasis en  el egoísmo,  pero también en la reciprocidad del altruismo. Sería – digo yo-  en el caso de las negociaciones de La Habana, aplicar la fórmula “estamos dispuestos a dar, con tal de que se nos devuelva más adelante, aunque sean otros los  que nos devuelvan”  [3]  Insiste, como otros autores, en las capacidades compasión y empatía, tan importantes para ella  como  el respeto  por la dignidad, valores que  llevan  a una ética  en  la  que se conjugan  justicia y felicidad.

 Por el lado de Interbolsa,  el libro de  Gloria Valencia  describe en detalle  qué sucede cuando la voracidad y la ambición  le ganan a la  reflexión ética.   

De sus  comportamientos  se deduce , al menos en Rodrigo Jaramillo, una  dualidad  ética  como "gente  de bien" ( buen padre, buen hijo,  modelos del  jet set,  van a misa, caritativos  todos a través de  una  fundación  de ayuda para nutrición escolar , pero que termina  subsidiando el desastre ético y pisoteando a sus propios familiares).  Porque por  su otra cara, como versión fragmentada de su  ética de bolsillo,  pillos  de cuello blanco, prepotentes  que  consideran  normales  sus  comportamientos ambiciosos y voraces.

 Conclusión: la ética  no puede ser teórica, discursiva y  pontificante,  sino que debe reflejarse  en los comportamientos   sociales,  entre los cuales  sobresalen  los empresariales. Las “campañas de bondad y de caridad”  y  la religiosidad  esconden  a veces no solo  inauditos  comportamientos   antiéticos,  sino que  además,  en fin de cuentas,  y por fortuna, terminan  devolviéndose contra sus  más protuberantes  protagonistas.



[1]  Paidós ( Espasa libros)  2014
[2]   Gloria valencia, Inter Bolsa, la historia  de una élite que se creía demasiado grande para caer. Semana Libros, octubre  2014
[3] Pág. 83