miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿CÓMO COMUNICAR LA RECONCILIACIÓN?

El profesor Xavier Giró


El 11 de septiembre no sólo es  fecha de  recordación de un increíble e infausto  atentado terrorista, sino además,  del resultado y  símbolo de la incomprensión entre las culturas de tronco  cristiano y  musulmán. 

El papel de los medios de comunicación en  esa incomprensión  es hoy  tan  cuestionable como la ignorancia  mutua  entre  quienes,  en la  edad media,  deseaban erradicar de esta  tierra a  los infieles o derrotarlos hasta exterminar el  último “enemigo” que pisara su territorio.

  Ayer  como  hoy, los fundamentalismos caricaturizan,  alimentan  el odio, las exclusiones y la imposibilidad de convivir con “el otro”. Y no solo me refiero a las posibles “guerras de religión  del  siglo XXI“[1]  sino también a los esfuerzos  para  conseguir acuerdos entre los distintos  actores de  los conflictos.

 ATERRIZANDO  EN EL CASO COLOMBIANO Y EN UN TEMA CONCRETO…
 
 Se minimiza la importancia  de la  manera como los medios  cubren  lo que sucede en La  Habana , las lógicas,  estrategias ,  manipulaciones  simbólicas,  fraccionamientos internos  de las partes .  

La utilización de palabras ambiguas  como Paz o perdón  (ver sección  glosario en este blog) pueden  armar o desarmar los espíritus [2]

 De allí que  sea  importante escuchar personas como  el profesor  catalán  Xavier Giro  [3]en una  exposición en la facultad de  Comunicación de  la  Universidad  Javeriana.  Si bien  se refería a la investigación  académica sobre  el papel de los medios en los conflictos en general , también puede ser  aplicada a  la reflexión ética  de los periodistas,  editores,  directores de medios    que  actualmente  cubren  esta negociación, así como  de los receptores sobre lo que ven, escuchan o leen.

Lo primero que se pregunta el  profesor Giró en relación en general con los conflictos: ¿es  la cobertura completa? ¿Sirve la cobertura para revelar abuso de poder? ¿Demoniza? ¿Glorifica? ¿Cómo se simplifica un tema? ¿Cómo se legitima?

Ø  En su metodología de “vaciar” un texto,    el profesor Giró  busca  desmenuzar proposiciones explícitas. Referidas a  la negociación,  sería por ejemplo analizar (más allá de transmitirlos) los comunicados de las FARC y  los leídos por  Dr. Humberto de la Calle y, por supuesto lo  ya acordado[4].

Ø  De lo  evidente, pasar  a las ideas implícitas  y presuposiciones: por ejemplo,  se presuponer que lo publicado en la página oficial de las FARC es de las FARC, pero  ¿tienen  control de la información  publicada  en esa  página  los  negociadores  de la Habana?

Ø  Otra manera, que debería  analizarse metodológicamente en los Consejos  de Redacción ( en los que, según me cuentan, hay cada vez menos  debate  y cada  vez más  imposición por parte de los directivos de lo que  piensan  y  han  decidido)  es la de las  hipótesis  que se  plantean ,  cómo refutarlas y cómo  verificarlas, de  acuerdo con los objetivos, los problemas y los procesos.

Ø  Darle  importancia a los  temas  subyacentes: ir más allá delo evidente. En el caso colombiano, a mi modo de ver, analizar los  intereses  de cada actor  a través de la manera como se expresa y lo que propone.

Ø   Diferenciar  lo  coyuntural  del mediano – y largo- plazo.  Sin duda,  el cubrimiento de  las reuniones de La Habana  es  coyuntural y limitado a las FARC, pero se ha ido dando la impresión de que es  la almendra de la paz, para llamarla de alguna manera. Se desconoce así que  aún si  hay acuerdo  final,   este será  parte  de un todo  sobre el que poco  reflexionan los  periodistas

Ø  Actores: cada actor del conflicto  tiene su explicación de causalidad de los problemas y conflictos  pero  también cada actor interpreta a su manera lo que dicen lo demás.  A mi modo de ver,  la dependencia    de los periodistas de los testimonios (entrevistas)  no permite esa interpretación periodística  de doble vía.  
Ø Al profesor de marras le  impresiona como los medios hacen énfasis en el castigo,  yo le  agregaría  que  el periodismo colombiano está  obsesionado por  judicializar la noticia. Es decir,  volver todo  cubrimiento, en un 80% tema de procesos, abogados e instancias judiciales.

Ø   Analizar y debatir en Consejo de redacción como un medio cubre el  conflicto no es posible  sin comparar  con  los otros medios. Salvo para ver  cuál  chivea a otro, el periodismo colombiano poco analiza  con espíritu crítico  - es decir  lo positivo y lo negativo- de los demás

Ø  Delimitar en el tiempo: un episodio, un actor,  diversas actuaciones o hechos, no pueden perder de vista  el conjunto del conflicto.  Esa  delimitación no necesariamente  debe  hacerse  en el tiempo  sino  en la manera como se desarrollan los procesos.

Ø  No perder de vista que “el objetivo final es reducir el  sufrimiento , el dolor humano “

Ø  Reforzar el “ colchón cognición" de  las audiencias:  no basta  con tener un profesor  o un  invitado  en la mal llamada mesa de trabajo ( más bien mesa de conversación  de los noticieros)  sino proponerse ( también en los consejos de redacción)  aportarle educación  a los receptores

Ø  Preservar la dignidad  humana  de lo  opuestos, adversarios  o enemigos :  Solo  humanizando el conflicto,  anota con razón el Profesor  Giró- éste se  soluciona humanamente.
Ø  Enfatizar lo invisible: en los conflictos, “se soporta todo menos la humillación”. En  lo invisible  está   la raíz de los odios y de las  venganzas. Para  las partes, “mentir puede  ser una necesidad  y decir la verdad una traición”

Ø  La verdad, la reparación y la reconciliación  son justicia.  En el contexto dela filosofía de derecho, el castigo  es solo UNA manera de hacer justicia  que  obstruye la  posibilidad de acuerdo en los conflictos

Ø   Otras  frases del Profesor Giró: “cada  actor  ve el problema desde su óptica”; “no  multipliquemos la intoxicación”; “hay que reorganizar  proposiciones  según el actor, el problema, el objetivo”.


¿Debería  el periodismo especular  menos y leer más?
Conclusión MTH:  Nada  de lo anterior  se logra  sin el apoyo  y el  debate analítico (no emocional ni insultante)  de
los receptores.




[1]  Otro tema, que merece  una reflexión separada, y  se menciona aquí solo como contexto.
[2]  Recomendado: el muy útil  diccionario de Medios para la Paz “Desarmar  la palabra”, de la ONG  Medios para la paz, que  ojalá resucite.
[3] Profesor de la Universidad Autónoma De Barcelona, investigador en análisis de cobertura de la información sobre  conflictos y de los discursos de los medios de comunicación
[4] Por ejemplo, en el tema agrario, (y, aclaro,  esta es una cuña,  el libro de Juan Camilo Restrepo y  Andrés  Bernal, la Cuestión  Agraria,  Penguin-Random House, colección Debate, en particular  capítulo 5 y el cuadro comparativo, págs. 177 a 237.) Los demás ejemplos son de MTH
 







[1]  Otro tema, que merece  una reflexión separada, y  se menciona aquí solo como contexto.

[2]  Recomendado: el muy útil  diccionario de Medios para la Paz “Desarmar  la palabra”, de la ONG  Medios para la paz, que  ojalá resucite.


[3] Por ejemplo, en el tema agrario, (y, aclaro,  ésta es una cuña)  el libro de Juan Camilo Restrepo y  Andrés  Bernal, la Cuestión  Agraria,  Penguin-Random House, colección Debate, en particular  capítulo 5 y el cuadro comparativo, págs. 177 a 237.

jueves, 4 de septiembre de 2014

COLOMBINA EN EL PAIS DE LAS DILUCIONES



 Apodado  El Sombrerero..MTH©

  
 Érase una vez un país en donde  unos pocos  animales llamados Prontohéroes  (tigres, panteras,  micos, elefantes, serpientes y,


sobre todo, guacamayas y loros verdes,)  no dejaban   convivir a los demás,  llamados Colombinos.
 
En ese   país, un puñado de  tigres, panteras,  micos,  elefantes, serpientes y,   sobre todo guacamayas,   loros verdes,   le daban látigo   a  todo el  que no  se admirara de sus pequeñeces.   Unas pocas  cajas de resonancia    retransmitían  toda aquella algarabía de aullidos y graznidos,  sin ocuparse  de lo que   el resto de los habitantes   quisiera.

 Una niña  llamada  Colombina, que había leído  el  cuento de Alicia ,  exasperada tanto por   el concierto estridente de todos esos animales,  como por   la alharaca insulsa  de  los pocos que los aplaudían (sin dejar  en paz ni a  los toros)  decidió   meterse por un   hueco negro que habían horadado unas inmensas  retroexcavadoras  con las ilusorias promesas  de mejorar  el medio ambiente,  de lograr la igualdad  de todos los  habitantes  y de castigar a los malos que se robaban  todo lo que había en ese país de maravillas.
 
Lo primero que vio cuando salió de las profundidades del  túnel por el que había  caído dando botes,  fue  una  señora  de corona torcida que apodaban   Rupelli, enfrascada    en un gran altercado con  otro hirsuto  al que le gritaba :  “ Montetriste, Montetriste  ¿por qué quieres que me vaya”?  El otro no le contestó,  ocupado como estaba en  mirarse en un espejo  grandísimo  que se encontraba al lado   de la entrada del túnel. De pronto, la señora se transformó en  cometa  y  siguió  el rastro de otras estrellas fugaces en el mismo trance.

En  otro lugar,  siete u ocho  micos  de todos  los  colores se ocupaban de  preparar interminables alegatos  en los que después de haber   mantenido en suspenso a los  habitantes de  aquel país,  salían con un  contradictorias conclusiones, de tal manera que  ya estos habitantes le habían perdido toda la confianza.

 En un rincón , un hombre de negras vestiduras,  apodado El  Sombrerero   procuraba  espantar y castigar   con el látigo  de las sanciones  a  lo que no  se  pareciera  a un  sombrero, con lo cual  todo  el mundo  lo dejó solo ,  salvo un    puñado de seguidores  que     hacían interminables   arengas.  

 Entre estos últimos, nadie se  explicaba por qué  un antiguo rey de la selva  que  curiosamente trinaba incesantemente,  ahora   hacía moños  y   no había vuelto a asistir a las  ceremonias  del conejo sino  que se  convertía  en un  triste monumento de piedra, rodeado de  áulicos que graznaban  como autómatas.

 A su vez,  el  Conejo Blanco  de aquel lugar,  rodeado de una serie  de altivos e  inmemorables   consejeros de nombres rimbombantes,   parecía impotente ante aquel catastrófico carnaval. De la noche a la mañana, después de  cuatro años de  resistir  los embates de  todo aquel zoológico,   tuvo  un comportamiento extraño  porque nombró en la cuasi  cúspide a   un   mandador  de otros  ególatras Prontohéroes  que no  hacían más  que  gritar "soy cacao, quiero cacao".

 Como  el Conejo Blanco era  bastante presumido,    destinó  la mayor parte de su tiempo   en    construir un espejo tan grande tan grande que  ya los  demás  parecían pequeños, pero él también.  Al ensimismarse de esa  manera,  logró  que  sobre el país cayeran toda  clase de plagas  y enfermedades como la contra -papiloma: todo un pueblo cayó  súbitamente   enfermo  de  ausencia de servicios de salud. 

Colombina tuvo otra  serie de aventuras, las unas mejores  que las otras  porque tenía una gran capacidad de resistencia.  Pero miles de años después, no  quedó rastro de nada porque todo  lo que se proponía para mejorar  aquel país  se  había derrumbado  en un  mar de papeles  y argumentos en favor y en contra.

Pero a diferencia  de  Alicia,  cuando la niña Colombina  despertó  de su sueño, no supo  ni siquiera  a qué había  jugado, ni  cuáles  eran los acertijos  en los cuales   un puñado de Prontohéroes la habían encerrado.