jueves, 18 de junio de 2015

¿Cuáles son los mitos[1] creados o reforzados a través de los medios de comunicación y del periodismo que contribuyen a la “guerra social”?






    Espere los otros  cinco a partir del jueves  25 de Junio. Hasta el momento  llevamos: 

 

1.Polarización  presentada  como inevitable por medios  de comunicación   y periodismo  cuando   nos ponen a escoger  entre dos extremos o caudillos,  desconociendo matices;  cuando  abusan    de    encuestas reductoras de la  expresión ciudadana,  que  pretenden  resumirnos  como ciudadanos y coartan la posibilidad de debate.  Cuando se estimula  la polarización mediática por lógicas de confrontación  entre  buenos y malos,   como Uribe vs. Santos,  o la peleadera entre  los  mismos  invitados de siempre  etc. etc.  

2. Judicialización de lo noticioso  y  sobresaturación   de lo  “leguleyo”  que centra  la  noticia  en  procesos judiciales, proyectos de ley, incisos y artículos   en desmedro de lo sustancial del derecho o de otros aspectos  de las ciencias sociales.

 3. Reducción de lo  cultural a  lo farandulero, a los publireportajes sobre  las telenovelas y series de las propias cadenas y a  los bienes “mostrencos”  de las presentadoras  (piernas y pechugas)

4. Reducción de  lo político  a las cúpulas, en particular con el   excesivo   cubrimiento de  la actividad  presidencial  ( sin  análisis de las disensiones   internas que, por ejemplo, motivaron la   renuncia del General  Naranjo),  de cúpulas Ministeriales ,

Congresistas,  caudillos  de oposición  lo cual  minimiza la importancia de los movimientos y dinámicas  sociales  y caudilliza el concepto de verdad, haciéndonos tragar mentiras de todos los calibres.

   5. Seudo pluralismo  mediante el cual los medios de comunicación  con lógicas comerciales  se limitan  a  “ convencernos”  de pluralismo cuando lo que hay  es una  limitación  de las voces  que supuestamente   representan nuestra  diversidad, pero no la degradación de  las instituciones y de los partidos políticos tradicionales. Ejemplo: discusión   sobre los avales  cuando  ya  se han  otorgado por las  cúpulas  partidistas.  Discusión en el seno del  partido  liberal   entre  el nieto  e hijo  de los  ex presidentes  López,   que, como  gran “democracia” propone a su  prima pálida  Clara , sobrina de los anteriores ,  como ejemplo del "verdadero" partido  liberal, frente  al candidato  auto avalado  Rafael   Pardo etc. etc.

 

El análisis de medios  permite no dejarse manipular por mitos,  distorsiones, tendencias mediáticas,  confusiones entre periodismo , propaganda y publicidad.

Jueves  25 de junio: sexto mito 

Para comentarios blog
Si quieren hacer un comentario, favor seguir  los siguientes pasos: 1- Escribir comentario  2- Oprimir  "publicar" 3- Hacer clic en aviso "no soy  robot" 4-  escribir   el código que salga  5- verifique si se publicó.
 Gracias y saludo

 







[1] Mito, en  dos de sus acepciones: 1. Se  aplica a cualquier  tipo de invención o relato fantástico que desfigura o se aleja de  la  realidad. 2. fig  persona o cosa que han sido idealizados  por atribuírseles  cualidades o virtudes extraordinarias que exceden a la realidad y entran en lo fantástico. ¿hay  mitos   que crea o refuerza el cubrimiento mediático? Sí, y son más de  diez, por lo cual espero sugerencias.

jueves, 11 de junio de 2015

Quinto mito alimentado por medios y periodismo: ¿Somos pluralistas?



 Con gran estruendo de equipos - y no propiamente  de fútbol- desplazados  a Chile para cubrir  la  Copa América, el país se apresta a meter  la cabeza como el avestruz en el mundo idílico  de los  partidos, que tiene la  ventaja de no  acabar con medio  departamento – el Putumayo , para  más señas..

Las niñas pechugonas ya  están alistando su  camiseta amarilla,  los almacenes están  trémulos de  patriotismo comercial, el pobre James  tiene  sobre sus hombros la propaganda según la cual “es posible un mejor país” gracias a sus  futuros goles. En época de  mayores discrepancias y zozobra sobre el  proceso de negociación  con las FARC,  todos estamos  unidos en  torno a  nuestra selección.

 Obviamente,  se habrán dado  cuenta, no soy  una  fan del fútbol,  aunque si  respeto a todos los que lo son.  Pero  en ese  unidimensionalismo de la copa América,  tal vez sea  oportuno, no para “aguar “ la fiesta,  preguntarnos  si somos un país pluralista , quienes son pluralistas , que es el pluralismo y  de que depende. 

 Cuando se empieza a escarbar sobre el sentido de la palabreja,  es sin  duda  parte de nuestro mito  fundacional  a partir de la  constitución del 91:  Art.1: “ Colombia es un Estado Social de Derecho, organizado en forma de República unitaria… democrática, participativa y pluralista.  Aunque palabras  como participativa,  o Estado Social de derecho  y por desgracia, ya están  más que desgastadas,  el pluralismo  poco interesa  a la mayoría de la gente, que  percibe  que el concepto no es muy útil en una sociedad  desigual como la colombiana. Porque  pluralismo tiene  que ver con igualdad de oportunidades, que poco se  ve, a decir  verdad, en nuestro país, a  juzgar por el papel de roscas y clanes de poder, nacional o regional.

Foto EE  Garavito
 Sin embargohay ejemplos  concretos  de pluralismo  que demuestran  cómo se construye un concepto  vivo: a través de la  acción ciudadana y de la persistencia de unos liderazgos  que no son caudillistas sino temáticos. Es el caso de la comunidad LGTBI  que logró nada  menos que  la expedición de un decreto  según el cual   las  adormecidas notarías pueden, mediante un  procedimiento  expedito de declaración juramentada ,  cambiar el  sexo  de los trans  en su  cédula de ciudadanía . Y  ya se  concretó en  10 casos  que le abren una posibilidad de  pluralismo en la búsqueda de identidad, impensable hace  algunos  años.

 Otro caso, ese si trágico,  es el del suicidio del muchacho  homosexual “matoneado” por las directivas  de  su colegio, que  ha  permitido combatir la futura  intolerancia través de las vías judiciales.

La ley de cuotas que  amplía a  la mitad en vez de un  cuarto la ocupación de cargos  públicos por mujeres es  un tercer  ejemplo positivo  que  va a cambiar las muy machistas  mentalidades partidisto-machistas.
 
Esos casos  demuestran  entonces que el pluralismo  se  logra al  andar y no con  frases altisonantes que lo proclaman.  Porque al pluralismo lo definen dos  componentes : el reconocimiento del derecho a la diversidad, tanto en las características de la población, como en las opiniones que se tienen  sobre la manera de conducirlo y el debate  constructivo [1] que surge de esas opiniones diversas.

 Pero  vamos al grano: ¿son pluralistas los medios de  comunicación y sus periodistas?   Como  bien lo ha descrito Jesús Martín Barbero, los medios son reflectores  puestos sobre la realidad. Esa  realidad, ahora con la Copa América, se  vuelve absurdamente monotemática.

 ¿Son las FARC y el  Uribismo pluralistas?  En general, los  medios no detectan estructuras rígidas de lado y lado, que distorsionan  la percepción que se tiene del  conflicto y que  el periodismo  refuerza con un  obsesivo  cubrimiento de cúpulas .  Pero ¿serán las FARC tan monolíticas  como  nos las muestran medios y periodistas?  ¿Son las FARC ( o milicias ) urbanas  como las del Sexto frente en el  Cauca?

 La  percepción de  “pluralismo” que  transmiten  los medios  es tan   reductora  del término cuando se trata de los extremos  FARC  como del  Uribismo. Se  cree por ejemplo que se es  pluralista  en los mal  llamados debates  o programas de opinión, se invita  siempre a los mismos  como representativos de  sectores sociales o políticos.  Lo mismo  se  dice del  Uribismo,  representado mediáticamente como monolítico.  Se sabe  que  una  parlamentaria renuncio a su curul  por  no compartir esa  versión  unanimista, ese temor reverencial frente al caudillo,  que se observa también en torno al Presidente de la República.

En otro capo,  el laboral,  el  paro de Fecode ha demostrado que  estamos lejos en la realidad  partiendo del  unanimismo.  En el propio Uribismo  que tanto  se refirió  en  la pasada administración a un “estado de opinión” existe un temor reverencial hacia   el caudillo que ha llevado a  ignorar las diversas tendencias.

 ¿Pero  cómo  contribuyen los medios a un mito  ficticio pluralista?  Entrevistando a las  cúpulas  como lo vimos al describir  el  cuarto mito, al  presumir que la verdad está  en las cúpulas.  Hay  uribistas que se han poco a poco alejado  por el  clima  unanimista .  El caudillismo de las FARC,  su rigidez se  observan en cómo  Márquez  es el principal opinador,  por  cierto  representativo de la rigidez,  con  todas las mañas  del  congresista,  pues  no se puede  olvidar qu e otrora  fue  parlamentario .

 Sin  duda,  al pluralismo hay que  buscarlo en otra parte, en  los nuevos  pluralistas : LFBTI, en  los ambientalistas  jóvenes, en  movimientos universitarios, en los indignados que  sean consistentes y no  suban y bajen como espuma.

 Es decir, para  utilizar la expresión del  Leonardo  Padura en su excelente  libro  “ los herejes”   son los que buscan  nuevos  caminos , distintos de los fundamentalismos, y no se quedan  en la Copa América, con perdón de los fans (Esto último, obviamente, no lo dice  Padura).


Recomendado:



Herejes  , Leonardo Padura, Tusquets 2013


Los lectores voraces de Leonardo Padura nos  alegramos  del premio Princesa de Asturias  que se le acaba de otorgar a este  magnífico   escritor  cubano, que vive  en  Cuba, que se ha  ganado  el derecho a decir  lo que quiere, a punta de calidad  literaria  pero, también, de mantenerse en su  herejía  intelectual.  Como bien lo dice  en  Herejes “porque   el arte es poder”.




[1]  MTH  “Acallar la opinión,  cuatro  Araujos  versus  Alfredo Molano, Un  tris de libro- Taller de edición 2010 pago 134

jueves, 4 de junio de 2015

¿La verdad está en las cúpulas? Cuarto de los diez mitos reforzados a través de los medios y del periodismo, que contribuyen a la “guerra social”.


Detectar  con lupa las mentiras 
 Existe la verdad? Sí, cuando hay hechos  reales incontrovertibles: humanos, como un cadáver o un parto;   catástrofes  naturales,  como un terremoto o una inundación.  
 Muy distintas son las interpretaciones   sobre  esas  verdades fácticas.  Ejercer el periodismo enseña que cada quien  tiene  su verdad e intenta manipular con ella.  Por eso mi amigo  Sócrates  aconseja  preguntarnos  siempre, cualquiera que sea nuestro papel  en la sociedad: ¿quién  soy?,  ¿cuáles   son mis prejuicios? ¿Qué me impide  llegar  al conocimiento? Esas  inquietudes   se pueden  resumir en: 

 ¿Estoy actuando de buena fe, quiero realmente saber  qué pasó,  o  me dominan las presiones internas o  externas?


Por ejemplo: el ex Presidente Uribe debería  preguntarse  todos los días: ¿Es   mi trino producto de mi anti-santismo, o  creo  realmente lo que estoy trinando? Y el Presidente Santos  debería  desayunarse  pensando: ¿Me motiva  preservar mi imagen ,  aliarme   con los grandes  cacaos ,  o  creo sinceramente que eso es lo que necesita  el país?  ¿Son mentirosos absolutos? No, pero tampoco  son  verdaderamente auténticos. Por eso, es mejor  no  creer ni en los santos ni en los demonios, sobre todo cuando son cúpulas. O por lo menos, analizarlos con lupa.

 Como sucede con la objetividad, las discusiones  sobre la  existencia  de la verdad son  inagotables y de  nunca acabar.  El justo medio  puede ser una salida, pero   gris y mediocre cuando se trata de averiguar  con creatividad  qué está sucediendo.  Aparecen, eso sí, dos extremos: de la verdad absoluta a la mentira absoluta. Por cierto,   es  más  fácil de detectar  ésta  que  aquella.
Después  de haber  dictado clase de ética  durante  muchos años,  he comprobado que  hay tanta carreta   acumulada sobre el “deber ser “  en sociedades   discursivas como la  nuestra   que, en vez de predicar  sobre  la verdad, es mejor enseñar a   detectar  las mentiras, propias o ajenas. 

DEPENDER DE LAS CÚPULAS    = 

¿SER MANIPULADO?


 Collodi  publicó Pinocho en 1882
 Que las cúpulas tienen   tendencia  a manipular la verdad a su   favor, lo saben muy bien los jefes de prensa   públicos o privados.  Por ejemplo,  quien reciba  las  muy eficientes  comunicaciones de    prensa de la alcaldía de Santander de Quilichao,  o del  actual Ministro de  Agricultura[1]   puede   pensar que   estamos en  un “verdadero” paraíso en el que cada día se produce una  “buena” acción”,  o  que lo que se hace  ahora  nunca  antes se había hecho o empezado. 

 No hay  en estos casos,  mentiras absolutas  sino   distorsiones, voluntarias o involuntarias  de muchos  matices.  Otro ejemplo: Cuando escuchamos   a Yanisley Torres de  CM&   informar sobre la insurgencia  y vitrinear  a las FARC, o el temor reverencial de quienes  entrevistan  su  cúpula en La Habana pensamos, no  que    sean de mala  fe, sino que no desean saber demasiado, por miedo o por cualquier otra causa.  

 Detectar las mentiras implica  enterarse  de toda una gama  que va  de  estrategias  de   verdades a medias,  de verdades a un cuarto (el resto es manipulación) o de total mentira.   En todo caso   hay  proporción inversa entre mentira y verdad.

A veces, la estrategia es  tratar de envolver  la  mentira en una apariencia de bondad:   el   Señor Joseph  Blatter   se dio el lujo de ganar la votación y luego  presentar “magnánimamente “su  renuncia, en una rueda de prensa.  Por  cierto,  hoy como ayer, las ruedas de prensa  no son  un  buen  método de investigación periodística .  Como tampoco   lo es correr detrás de una “cúpula” creyendo que  en la selva de micrófonos dirá la verdad.  En esas circunstancias, la  cúpula   solo puede decir  una estupidez, o  es   mentirosilla.

 Hay  una  gran ventaja de la ética  sobre el derecho  en relación con las cúpulas: en  el derecho,  se  presume que toda  persona es inocente mientras no se demuestre lo  contrario. En la ética, todo  periodista pero también  todo receptor de información mediática, deberían presumir que toda cúpula es mentirosilla mientras no se  demuestre, a cada instante,  la buena  fe, propia o  ajena. Así no habría tanta intolerancia ni tanta pasión desperdiciada;   se  gastaría  menos  tiempo en rumores y se ganaría  en investigación.     

Recomendado:

Comprobar mentiras, mejor que  pontificar sobre La Verdad
Mentira, de  Franca D´Agostini, traducción de  Ana Miravalles, Adriana Hidalgo editora, Buenos  Aires 2014. “la verdad entra en crisis por exceso, y no por defecto”. Analiza todo  tipo de mentiras :  las  simples,  las verdades parciales , de evidencia suprimida,  mentiras incompletas , creer  que lo que uno  piensa es verdadero, etc. etc.
En suma recalca  “la  fragilidad de la  verdad y la  ventaja desleal de la mentira” en la sociedad contemporánea,  que  fluctúa  entre  el trivialismo ( “todo es verdad) y el nihilismo “nada es  verdad).

PRÓXIMO JUEVES:  QUINTO  DE LOS DIEZ MITOS  CREADOS A TRAVÉS DE LOS MEDIOS Y DEL PERIODISMO, QUE CONTRIBUYEN   A LA “GUERRA SOCIAL”


[1] En honor a la verdad fáctica, desde hace 45 años soy esposa del ex ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo