sábado, 21 de marzo de 2020

SUNAMI EN SEMANA Y VIRUS PERIODÍSTICO








El periodismo colombiano  está    atravesando, como dicen  las  frases de cajón, por una  de sus peores  crisis.  


Esa  crisis no depende del Coronavirus, sino que se viene fraguando  desde hace varios  meses en el   sunami que sacude a los empresarios mediáticos.  Y  quizás  desde hace años, como cuando  el  periódico  el   Tiempo   fue  comprado como quien  compra  una fábrica  por el Grupo  Sarmiento Angulo. O  cuando El Espectador se convirtió  en un   apéndice de la familia   Santo Domingo  ( aunque  hay que reconocer que  se ha  dejado  tranquilo a lo que sin duda los actuales  dueños  consideran una herencia molesta ,   un encarte que , por  respeto a la  familia Cano,  debe dejarse perecer  tranquilamente sin mayores aspavientos).

Cuando  el Grupo Gilinski  compró  el 50% de Semana,  le puso una cereza al pastel del despelote. Como si fuera también un producto, la revista  despidió   a los  mejores periodistas de planta, en forma disimuladita, como quien no quiere la cosa.  De todas maneras, irrespetuosa, como lo relata   algún valiente de  la revista Arcadia.  

La revista Semana, antes  reconocida  por sus    investigaciones , se convirtió  poco a poco en un coctel de filtraciones   que  merecen  carátula, y  bocadillos   sobre   jet set   gringo que a   muy  pocos  colombianos les interesa. Por ejemplo,   en este número ( edición 1977):  el  refrito de El rey en su Laberinto( paginas 80 y81), Hollywood paralizado, víctima de difamación, el viacrucis de Dinho, estafas reales , De película , (páginas 82 y 83)  

El antes César  de Semana – me  refiero a  Felipe  López,-hizo crecer su imperio, pero  se aburrió, puso a  su   inexperta hija    como  presidenta del Grupo (  ya  tampoco aparece en la bandera)  y le vendió    el 50%   al Grupo  Gilinski (cuyo hijo hizo parte de la negociación, pero no  volvió a figurar ni en las páginas sociales).   

Dicho de otro  modo, a los principales medios colombianos  les está pasando lo  que les  pasa a los otros medios en otros países,  pero con  un ingrediente  adicional: la peleadera entre periodistas, que   permite diluir  el  problema de  fondo: la concentración oligopólica  sobre la  cual ninguno  dice esta boca es mía.  ¿Se han dado  cuenta de que   aparecen  ahora peleando o  defendiéndose los mismos  con las mismas en esa rosca en que  los  columnistas  de prensa  escriben  en revistas,  son corresponsales  de radio como Irragorri, etc etc. A  decir verdad,  ese  cuadrilátero concentrado  lleva a  la pérdida de prestigio   de personas  como   el director   Alejandro Santos y  - lástima decirlo- Daniel Coronell.

El sunami de  Semana ,  lanzado ahora a la  estratosfera   virtual  de un canal bastante improvisado   esconde una lamentable  decadencia. A  la carrera,   se  remplazan velozmente los columnistas y se  introducen otros   que  suben como espuma  y pueden caer como pepa de guama: Salud Hernandez,   Vicky Dávila  ( a la que  le recortan abruptamente  el 50% de  su   contrato, según versión de Daniel  Coronell, lo que desmiente    vergonzosamente  Dávila  diciendo que  fue   ella  la que pidió  que le bajaran  ese  50%). Y  Julito  que desde luego es   omnipotente, desde Miami o cualquier lugar del mundo.

Ese  despelote periodístico   tiene un telón de  fondo:   la  revolución digital,  que fractura a los medios   rígidos   escritos o audiovisuales, y  toma desprevenidos a los periodistas  antes confortablemente anquilosados  en  la concentración.

El problema, mi admirado Coronell, es que desde lejos ( es  Presidente de Noticias  Univision )    es difícil mantener el ritmo.  Que  la revista  Semana, en   una  vengancita cuente  la decadencia accionaria  de   Don Jesus Polanco  mas que deber o derecho, grandilocuente ,  es un detalle   que  diluye la gravedad de  lo  que está  pasando. Y lleva a una conclusión:  periodistas  que se  dejan enredar en lo pequeño y  un  periodismo   de show   cada  vez menos  creíble.
Foto MTH





NOTA    A PROPÓSITO  DEL  DÍA 2 DEL  “ DIARIO DE  UNA RESGUARDADA”.    Querido  diario: mañana   seguiré con el día  2y 3 de mi diario,  por  la necesidad de opinar  sobre  este  virus mediático y periodístico… ¡Que  vivan internet y los blogs!


viernes, 20 de marzo de 2020

DIARIO DE UNA RESGUARDADA (I)




Día 1. Que no panda el cúnico, como decía el chavo del ocho. 

Por ahora, gozo del  placer de redescubrir el encanto de la lentitud. 

Como cuando tenía 10 años. Con la misma candidez, voy a  empezar mi  diario. Ya te contaré , querido  diario, lo que me pasó hoy…

VIERNES 20 2020:  la primera reacción  al  levantarme  fue sentirme  como  si estuviéramos en vacaciones. Pero  recordé la voz de nuestra alcaldesa  que  nos dijo  anoche, con una  firmeza convincente, que esto NO es un paseo.

Pero si es puente festivo… iba a replicarle pues, como se sabe, tengo un carácter bastante confrontador, pero  me contuve. Menos mal, porque habríamos terminado en una discusión. De esas que le gustan tanto a las  mesas de trabajo  audiovisuales,  que siguen  empeñadas en polarizar,  creyendo que eso es equilibrio. Con excepciones, hay que ser justos, como la RCN de  Yolanda Ruiz, muy cuidadosa  evitar  la peleadera. 

¿Quieres un ejemplo,  querido  diario? Al menos   en mi terruño,  los grandes medios  siguen ahora empeñados en que  el Presidente y nuestra  alcaldesa  peleen. Por fortuna, ella no se dejó, y a  las   frases undívagas  e interminables  de nuestro Presidente, contestó con un  fulminante  rosario ( laico) de  instrucciones, las  cuales no admitían  alegato por parte de los  ciudadanos. 

Aquello de que  “se obedece  pero  no se  cumple” de la colonia española quedó como  “se obedece y se cumple. Punto”, llámese simulacro o lo que sea. Me gustó, porque  estamos  hartos de  que  nos hablen  como si fuéramos unos niños o, a decir  verdad,  en mi caso, como unos viejos gagás. 

 La ternura la  dejo para  mis nietos y mis otros afectos¿Quieres otro ejemplo, querido  diario?  “ cuidemos  a nuestros  abuelitos” -  dijo   el Presidente cuando  nos obligó,   a los de  mas de 70 años  , a quedarnos  dos meses en la casa,  lo que  de todas maneras íbamos a hacer para protegernos, porque ya  somos mayorcitos y si nos lo dicen una  vez, pues  bueno.  Pero  me pareció una  manera  poco elegante y muy melosa ( ese nuestros tan  incluyente) de tratarnos. 

Pero no quiero maltratar  al señor  Presidente. Bastante tiene con arrepentirse  de haber citado, hace nueve  días,  a todos los gobernadores del paìs a una incómoda reunión presencial que duró  7 horas, hablando babosadas como   me dijo una fuente  cuyo  nombre me guardo en reserva, para que no corra el riesgo de que lo despidan. En todo caso, el presidente los hizo  viajar, a algunos desde muy lejos, para poca cosa. Como  dirían Tola y Maruja,  ni siquiera nos   dieron pandeyuca. Pues bien,  ahora  se confirma  que  el  gobernador del Cauca, perdón,  el  alcalde de Popayán,  tiene  el coronavirus.

“Lo positivo?  Al menos, ciertos medios espectacularoides  tienen tema. Ahora, en vez de pelear,  están investigando: ¿ A quien  abrazó el  señor  Alcalde de Popayán?  Eso  ayuda – pensé positivamente  para mis adentros,  a que  se   deje la mala   costumbre colombiana  de que  todo el mundo se  dé   desganados  besos en las mejillas para saludar. Me refiero especialmente  a las mujeres, y no porque seamos  bonitas o feas, jóvenes o viejas,  sino que es en el fondo, una manera de demostrarnos   que nos quieren aunque se  piense lo contrario.  Pero , tan pronto como había pensado lo anterior,  apareció otra  noticia: el alcalde negó haber viajado   catorce   días  antes a un país extranjero, según  consta  en los registros de palacio. ¡Qué  vaina! ¡Tan grande y diciendo mentiras!

Por ahora, el suspenso queda : ¿tendrá  el coronavirus el señor Presidente?  ¿ Lo  tendrá la señora vice presidente  que estaba  al lado de el?  Aclaro: no creo que estuvo cerca para  salir  en medios –  sino  por  el sentido del deber. A ella,  que  era tan buena  conversadora, a decir verdad, la tienen bastante  marginada. Mas bien debería   hacer lo contrario- pensé cuando escuché la noticia y cuando un periodista señaló que  ella había estado junto al Presidente en varias ocasiones.  ¿Por qué  ha debido hacer lo contrario?  Es decir, alejarse lo más posible   del Palacio de Nariño.  Me atrevo a   mencionar una frase que   no es    educado pronunciar ahora:   “En caso dee… ¿quién  queda al mando?”  

 Pasemos a otro tema. Ayer me sentí como si estuviéramos  en vísperas de  fin de año.  Tuve mis primeras experiencias, a los setenta y tres años, con el mundo  virtual de reunión por internet. No  vayan a pensar mal, pero tampoco que soy  una viejita en las últimas, como  a veces me dicen  con una  voz    compasiva: “Cuídate  mucho”, lo que  implica que   no van a ir mas  allá de esta  afirmación y  tampoco a resolver nuestros problemas. En  fin, como dicen, hay que verle el lado positivo a todo.

Volviendo a las  experiencias, el asunto  empieza con  recibir  el preocupante correo electrónico : Se    avisa que la reunión, la asamblea general,  el meeting , la clase,   se realizarán de manera virtual.   Tuve   dos en un día y  una en el día  anterior. En la  primera,  que era de la Asamblea general del edificio, nos fue bien porque   el  que sabía, un ingeniero, nos  la puso muy fácil.  Menos mal que  no era  un abogado ( pensé para mis  adentros, porque mis  colegas suelen explayarse en lo que no saben).

 En la   segunda, que era una asamblea gremial de periodistas,  el asunto no  funcionó muy bien. Aunque  muchos  periodistas están acostumbrados a los micrófonos,   se bloquearon cuando se trataba  de utilizarlos para otra cosa,  como es  participar  democráticamente en una asamblea general.  El problema   radicó en que volvimos  a la época de las caverna: mire  y calle.  Solo  se veía  en  la pantalla del  computador, la tableta o similares,  un recuadro en el que  aparecían   presidente y  director ejecutivo , de tal manera   que los demás no sabíamos si nos  escuchaban porque no apareciamos por ninguna  parte. El problema era agravado por el uso del micrófono.  Prefiero  la distancia y,  sobre todo, el agora griega o  el foro romano .

  Ah!  ¿La clase? resultó  buena  aunque poco interactiva , porque   solo  veíamos la cara del profesor y  no a los  demás, lo que  demuestra  que   internet, en materia de comunicación humana, está todavía en babia.
Bueno, querido diario, te  dejo  porque  tengo sueño. Hasta mañana.

¡ Y me olvidaba! Lo que más reconforta  el corazón:  ya  alguna gente se está  moviendo  para ayudar a los demás, en particular  a los   habitantes de  la calle y a los adultos  mayores sin recursos.  Ojalá  que la  emergencia económica  se acuerde de los  no pensionados. Que descanses,  diario querido. Como ves, escribí  poco  sobre el consabido  virus y mucho sobre el comportamiento humano.

 Asi es la vida.



Obra  Juan Camilo Restrepo Hollman









miércoles, 11 de marzo de 2020

POESIA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS



nota : por disposición del  Gimnasio Moderno,   y en razón de la  pandemia, quedan suspendidos todos los  eventos públicos y  por  ende,  la presentación del libro, que ya se encuentra en librerías.

domingo, 1 de marzo de 2020

RECOMENDADO: PANDEMIA





UNA OPORTUNA MINISERIE DE NETFLIX DEL 2019 QUE ANUNCIABA LO QUE IBA A SUCEDER.

CONCLUSION : Más allá del miedo, o de la gripa anunciada, hay que estar preparados a lo inevitable, en esta ocasión o en otra.

 ¿Están Colombia y sus hospitales preparados para una pandemia?

Eso es lo que debe analizar el periodismo en vez de focalizarse en ¿cuándo llega el virus.?

 El mayor problema, en caso de Pandemia, es de logística y escasez de medicamentos. 

Pero  la responsabilidad de los medios de comunicación es extirpar los estereotipos según los cuales la gripa no es grave y nadie se muere de Gripa.  Pasados el suspenso  (y el costo) de  la  necesaria traída de los  colombianos  de China, pareciera  como si ya  no hubiera nada  más que  hacer sino esperar  la venida  del susodicho virus, y estar pendientes de la caída de las bolsas  y otros  menesteres económicos.  Tal vez a Usted le sucedió  lo mismo que a mí: que no había   visto a Pandemia  porque creía que era  una versión  más, repetitiva. Pero... 

Cincuenta millones de personas murieron de la llamada Gripe Española y  en ese entonces no había  aviones interoceánicos.

 En el nivel mundial, el remedio está en una vacuna que proteja de todas las clases de gripa. En India y Pakistan, o la Fundación Bill y Melinda Gates lo han entendido: de lo que se trata es de encontrarla lo mas rápidamente posible. 

 SUGERENCIA : Mientras tanto, vea la docuserie PANDEMIA y comparta esta reflexión. 
(Nota : no trabajo para Netflix pero lamento que nuestros medios no se ocupen del tema)


Y A PROPÓSITO, UN CONSEJITO PARA  NETFLIX...

... El  formato  le  está empezando  a quitar creatividad. Tanto en la serie mejicana sobre  narcos  
( " El  prisionero No 1) como en la  gallega  ( de la que me salí   en  el capítulo  23 por tener mas de cincuenta) estan  el rico, el poderoso, el pobre, el bueno,  el malo,  las armas,  las viejas que se acuestan con el esperado,  las que no  acuestan  con nadie,  los salones elegantes, los barrios pobres, etc etc.

 Pero también    aparecen los estereotipos, en particular el del colombiano-paisa-sicario-churro.

Dicho de otro modo, se está  coartando la libertad de crear tanto  en las  series   con cada  vez  mas capítulos insulsos   cuando   la serie es exitosa, como  en los  documentales ( salvo  el de Pandemia y  algunos otros).

 Por  el formato cada vez más evidente, los modelos  se replican.  Asi sucede  en el caso de las españolas, después de Gran Hotel y del tiempo entre  costuras  "La vida de Sira, una modista que llevada por el amor de un hombre, se marcha desde el Madrid convulso previo a la Guerra Civil a Tánger, donde sin querer se verá envuelta en una trama de espionaje."  etc etc
Ahora, Las chicas del cable termina pareciéndose a las   demás, por ser tan esquemáticas. Y la receta empieza a cansar.

Netflix  surgió como una  respuesta creativa  a los   medios  rígidos.  ¿Seguirá  siéndolo? Su reto es   sorprender, no por la cantidad de  dinero invertido,  sino por la escogencia y la calidad del producto, que dependen    de  la inteligencia de directores, guionistas. Ahora, al parecer,   tienden  o   se les obliga  al mismo formato, a meterle tiros y violencia etc  etc  bajo   el  supuesto de  un feminismo también  estereotipado.

Ojajá  entonces,  que Netflix   siga siendo lo que pretendía  ser, y no caiga en lo previsible.