jueves, 10 de febrero de 2022

LA NUEVA CAMBIO Y LOS REMOLINOS EN LA ERA DIGITAL COLOMBIANA (1)

Análisis de medios
El análisis de medios empieza  por   reflexionar sobre lo que se ve, se escucha o se lee. 


Se venía venir en la relación mediática:  el salto digital,  estimulado  por la pandemia. Con el encerramiento, creció el poder de la  pantalla.  Llevó, por ejemplo,  al despertar de unos  medios  tradicionales  que  utilizan el  papel  como vehículo principal;  a que otros  siguieran  en lo mismo, es decir, dormidos; otros   dieron el  salto a medias  y  otros nacieron como  digitales.  ¿ Por qué?  Porque  el mundo ya no está en un junco ni en un papel sino  también  en internet.

 En Colombia, la pandemia llevó  a que los  medios llamados  escritos perdieran impulso,  aunque, por fortuna,  alguna gente  volvió a leer libros. La oralidad - de la radio sobre todo-  recuperó algo del tiempo perdido;  y  lo audiovisual  de notas cortas, entrevistas  en   1:30   y otras restricciones  impuestas por la velocidad,   tomó un inusitado  impulso.

Llevó también  a  que los  grupos oligopólicos,  en depresiva  situación, sin saber cómo ni cuando,  empezaran a  entender lo inevitable:   sus inversiones   en  los medios,     que   al principio  creían   muy buen negocio,  no  fueran rentables, por varias razones que   serán tema de  otras  reflexiones.  

 Ni Sarmiento  Angulo, Santo Domingo,   Ardila Lulle  y su discreta vicepresidenta de medios   Claudia Gurisati pero tampoco   los fondos de   pensiones o los capitales golondrina extranjeros lograron   convertirse   en productores de un  producto  favorable para ellos.  Ni siquiera como venta, desde luego, o para  atraer a  la  todopoderosa publicidad,. Y menos todavía  como  influenciadores de lo que la opinión  pensara de ellos y de sus ventajas concentradoras.  Las puertas se abrieron de par en par , y no solo a las llamadas  redes sociales,    atacadas  como pésimas por los  concentradores creyendo que así las podrían  desprestigiar ,  sino  también abiertas  a lo que se esá  haciendo en el mundo,. Espléndidas revistas como The Economist, programas de análisis en  televisiones públicas,  mostraron que el mundo real no es  tan escueto  como  los estereotipos de  nuestras provincianas miradas . Un ejemplo :  que las  Tv  rusas  son   pésimas y no aportan cierto equilibrio a las  gringas.                                                             

  Eso sí,  en Colombia,  algunos  se  pusieron las pilas mediáticas.  Ejemplo:  Caracol y -tardíamente-  RCN . En todo caso,  la noticia virtual y lo inmediato diluyeron  la   posibilidad oligopólica de actuar sobre el poder mediante la presión  mediática sobre  lo político,  lo económico, o  como se quiera llamar.  Todo menos “cuarto poder” que ya no es ni será.  

Eso sí, les tocó   buscar  nuevos caminos,  a veces   tradicionales como Odebrecht para lograr influir   sobre el poder y  seguir  estimulando la desigualdad, pero  no son  el tema de esta reflexión.

Pero además,  los medios  no  van  al ritmo  - y lo escribo  con toda tranquilidad desde mis 75 años y mi   trayectoria en análisis –  que  las nuevas   generaciones. Estas son mas audiovisuales  que  lectoras  lineales , lo que representa un reto   para los contenidos.  Sin mencionar la fragmentación de audiencias   con sus nichos  cada vez más pequeños.

Como todo  va y  viene  en este  mundo, tomaron en Colombia  un auge   imprevisible las nuevas maneras de comunicarse virtualmente .Por ejemplo,   abundancia de foros virtuales de la cintura para arriba   (superficiales,  hondos,  light, insulsos,  educadores, humorísticos, inteligentes,  bobalicones   o   impactantes ). En todo caso, obedecen a la necesidad   que tienen  de expresarse  los  antes llamados "receptores" ( que  hoy ya no quieren  ser meros receptores), intelectuales ( que  ya no  quieren ser meros académicos  y descubren el  encanto  del periodismo),  funcionarios públicos ( que ya no quieren  que se les  interrogue  sino que, como  siempre,  dicen lo que quieren decir ). Todo eso, por  supuesto, ha debilitado  al periodismo.

 En general,  las  redes sociales  - es decir, las gentes en las redes sociales-  descubrieron  con  los mensajes memes y demás bichos,  que podían  que existir de otra manera mediática.  Que podían pensar   más en si mismos que como  creadores de  algo. Por cierto, ya ni siquiera  pensar en  quien  los leerá, sino cómo  impactan.  

Se rompieron las talanqueras  del periodismo en su  sentido temporal y espacial, lo que al parecer  no han   entendido ni las  agremiaciones tradicionales  del periodismo ni la “escuelas” de comunicación social. Pero ese  es otro tema en este  nueve de  Febrero  que recuerda a un insoportable pero insistente lagarto,  Don Manuel del Socorro  Rodríguez.  Sin duda, mas  valdría recordar mejor  a  don Antonio Nariño, su desdichada  trayectoria y su obsesión por  defender la libertad de expresión.

Comparto totalmente la definición  de  comunicadores  profesionales que merece reemplazar al  desueto "periodismo" y que plantea el profesor  Juan Carlos Garzón :: "feliz día ... a los profesionales que  practican la comunicación para la dignidad humana; el pluralismo social, cultural y político; el contrapoder crítico para el Leviatán y el mercado, y la circulación responsable  de contrastadas verdades incómodas"




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En la Colombia  multifacética  de las redes sociales,  la necesidad de  herir o  de admirar   suele confundirse  con el análisis. Los   nichos  se alimentan  mucho de   “Me  gusta”  pulgar arriba y pulgar abajo “no me gusta”, que  atrofia la  capacidad de análisis , sobre todo  el  político  y sobre todo en  vísperas electorales. 

El reto evidente  de una re-vista como Cambio  o Semana  no es  Like o no Like  sino por qué me  gusta lo que me gusta y por qué  no me gusta lo que no me gusta.  Se trata  entonces de  combatir   la   voracidad  emocional para  interpretar lo  que nos sucede. 

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Pero vamos al  grano …

La revista Cambio resucitó  de su vida  entre dos siglos    (1998-2010) con el peso  histórico  ( palabra de moda)  de  haber  sido impulsada  por nuestro Nobel,  con un equipo de lujo   que le   gastaba tiempo y energías a la investigación.  Ahora, con bombo y platillos, ( esto no es una crítica) nace totalmente digital https://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_(revista) ,  Con la presidencia de Daniel  Coronell, la dirección de Fernando Gómez Lara, pensada en  digital, lo cual  es una ventaja indudable, siempre y cuando se pierdan los  rezagos mentales del papel  y  perduren  las   ventajas de no pegarse de una a la velocidad.

 La diagramación  del  nuevo Cambio es impecable pero  tradicional,  como las caricaturas. Y  no escasea   el yoismo, como el de Carolina Sanín  en su  “columna”,  o espacio virtual  al que le falta  todavía mucha técnica,  pero  cuyo contenido  siempre resulta interesante, sobre todo cuando habla de lo medieval.  Aunque  como ella   bien lo sabe, una cosa  es el  yoismo literario a la Montaigne,  y otra  el de  una columna-pedestal.

Ahora  renace  también Cambio con el impulso  decisivo de Patricia  Lara.  (Ambas hicimos nuestros primeros pinitos  en Nueva  Frontera bajo la  dirección del doctor Carlos Lleras, por supuesto y  de  Luis Carlos  Galán,  ella en la difícil  tarea de  gerencia. y la suscrita  como  jefe de redacción y luego como  asistente del director.  Siempre sentí  su talante  y vocación  de periodista, que se ha  demostrado  tanto en El  Espectador como en  la propia  revista  Cambio. Faltará ver si el   hijo sigue la misma  ruta en este país de delfinazgos).

 (Patricia y yo seguimos  rutas diferentes.  Para mi trabajar  con Orlando  Fals  Borda en la  segunda  etapa de  la revista   Alternativa fue una  experiencia corta  pero inolvidable,    lo mismo que mis saltos  a la  academia,   por la que  siempre he estado  atraída,  tanto como  por el periodismo, y, una vez  abandonado éste, por el análisis  de medios, que incluye un  lado ético, uno  económico, y otro,  las interacciones de los poderes en la sociedad, desde la ciencia política.  Sin  duda Patricia Lara comparte la  necesidad de permanencia a través de los libros).

Ese  contexto, entre paréntesis  para   explicar  desde donde  analizo, con qué prejuicios,   y por qué considero que es bienvenida  la llegada de Cambio para  poner un  aire de pluralismo en  el   espacio   cibernáutico  originado en Colombia, que se iba   quedando con una  sola  Semana al estilo Vicky.

 Por cierto, como si fuera el primer día de la creación ( de Vicky)  la gente  olvida  la trayectoria inicialmente  no  virtual  de  una directora de   mucha madera  como Cecilia Orozco (Noticias Uno);   o  de una regional  como Luz María Sierra ( el Colombiano),  paisa  que despegó  de Blu Radio desde   Bogotá a Medellín; la muy ducha Erika  Fontalvo  ( directora  de  El Heraldo).   En el  campo cultural, desde Armenia, también  brilla con una diagramación  novedosa y  artística,  la  pequeña pero bella  revista virtual Letras Liberadas, dirigida por Samaria  Marquez .  Eso demuestra,   a mi modo de ver positivamente, que a ellas no se les podrá ya evaluar por ser mujeres  como si sucede  en  los ministerios, sino por  su competencia  en dirigir un medio.

CAMBIO DE RUMBO POR  EL "SALTO"?

   Sin duda,   el salto  digital marca  un definitivo  cambio de  rumbo del periodismo que,  como lo he repetido tantas  veces,   no  debería llamarse  así   en la era  digital  puesto que la  palabra periódico  ( que  viene de  periodo) no   se adapta  a las velocidades digitales.  Tampoco  libertad de “prensa” que era una   máquina  para imprimir.   Tampoco “columna”  los artículos ;  y los “columnistas” como personas en un pedestal, menos aún.

Por cierto,  en  ese mar inmenso   cibernáutico, han surgido en Colombia  con menos  ruido de aplausos   por parte de sus colegas  pero  mucha  profundidad,   medios  de contenido como  Primera Página,  especializada  análisis económico, materia que le da pereza al periodismo  tradicional mas allá de los datos y los cuadros. (¿será cierto que la compró Gilinski?). 

 En todo caso, surgen medios digitales  de investigación  como La Vorágine que asume  también un papel educativo, o plataformas  pioneras  que  extienden desde hace rato sus ramas en temas  específicos   como La Silla Vacía  y  La  Otra Orilla, por cierto  muchas  impulsadas por mujeres.  Sea dicho de paso, ya no necesitan ley de cuotas  sino  esforzarse en ese  mar perturbador de lo  cibernaútico.    

Ese nuevo mundo digital  se caracteriza  por multitud de sitios que surgen cada día, por la insaciable vocación periodística o intelectual de   expresar, investigar,   denunciar,  mostrar, explicar el mundo,  que  distingue a la especie humana de las demás.   Esa vocación  no depende del vehículo  sino, como  lo he  dicho tantas veces, de las ganas  a las cuales le agrego ahora, por supuesto,  de la técnica. Reemplaza la pluma y el papel, que podían guardarse en el bolsillo o al menos   en el escritorio.  (Un ejemplo de apertura al mundo  digital y exterior  es la  volcánica y sulfurosa María Jimena Duzán,  que cubrirá  elecciones  para al País de España.)




Pero volviendo a la técnica y al contenido, ahora  -me dirán- también  se puede cargar en el  bolsillo el celular, como se cargaba la pluma. Hay una  diferencia: el celular  carga también  la  inmediatez. El problema:  a veces  los  jóvenes  ( y lo  dice una abuela celosa  por la rapidez de  sus  nietos)  se pueden  quedar en la mera técnica  y la velocidad, sin ganas  o ánimo para el contenido.

 Conclusión a eso de las ganas: la cantidad de  seguidores  va  mucho  más  allá de los  mal llamados influencers. Muestra   que  el  nuevo mundo  digital  es menos malo que definido  por  quienes  no lo comprenden  y   menos bueno  como lo creen quienes  consideran que todo  tiempo actual es mejor que  el pasado.

Y allí  precisamente  está  el  nuevo gran reto  de   la  revista Cambio, impensable  en la  época del primer Cambio, como ha sucedido   con la apresurada  revista  Semana, en manos  de la    “espectacular”  directora  y   desde luego,  del Grupo Gilinski.  

 Ventaja  es el excelente  Daniel  Coronell,    Presidente de la  Junta, a pesar de que  arrastre el  pésimo nombre que le pusieron a  Los Danieles como  si  fuera   una marca  exclusiva y no un propósito.

El  primer  riesgo, por ahora, a mi modo  de ver,  es que Cambio se  quede  obsesivamente  con el mero  punto de  comparación con la revista Semana y otros medios de la "rosca"   sin    demostrar su personalidad mediática. 

SECCION  PREGUNTAS SOBRE  CAMBIO

¿Marcarán  el  sesudo  affair de la  Merlano, o  detalles como  las groserías  de  la Cabal un sello diferenciador del  estilo de la  Nueva Cambio?

¿Se obsesionará   Cambio  con la  “competencia"   de  un esquema cultural de polarización a la colombiana?

¿El tema de fondo será  detallar  la corrupción  en concreto  para lograr  cambio de mentalidad política de los colombianos?  ¿O simplemente  se contentará  con  producir impacto sobre  temas  trajinados,  como la corrupción en general  y no  los concretos que  obliguen a los jueces  a  actuar?

¿Serán  las filtraciones el principal  alimento investigativo  o se darán temáticas como las de  Caracol?      ( eutanasia etc.)  y de otros medios que empiezan a  estimular a las  antes  medio abandonadas unidades investigativas ?


ESPERE LA  PROXIMA SEMANA

El reto de la  velocidad en la comunicación  interactiva

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El pluralismo digital...



https://voragine.co/cuarto-taller-voragine-periodismo-contracorrient

                              https://www.revistaletrasliberadas.co/

PERO, OJO :

https://www.larepublica.co/empresas/gilinsky-tambien-compra-el-portal-primera-pagina-y-lo-fusiona-con-dinero-2828463

miércoles, 26 de enero de 2022

¿POR QUÉ SOY UNA MUJER SIN ATRIBUTOS?



    Foto MTH 

Nota : 

Que el 2022 sea oportunidad para otro estilo, como dicen los  diseñadores y un nuevo "look" como dicen los fans-  para  mezclar, de cuando en cuando,  la realidad con la ficción, como lo hacen  con mucha propiedad   Doñas Tola y Maruja.

El asterisco* indica la referencia al final del artículo.

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Tal vez podemos empezar por el principio. ¿Como  se evalúan los atributos de una mujer?   Durante   muchos siglos y en muchas culturas,  los atributos  se  atribuían – y perdonen la redundancia-  según se fuera hombre o mujer. 

Si era  hombre,  debía tener  ciertos  atributos, como el  “innato”  gusto por el poder  y – claro-,  esa hombría  que por cierto ha tenido  cierta  tendencia a  diluirse, como se verá más adelante en mi estilo 2022. 

 Si era   mujer,  el  mayor  atributo  era el de la maternidad. Eso facilitaba,  para el hombre, nada  menos que   imponerse sobre los demás, y en el  otro caso,  el de las mujeres,  suponía  no  estar  autorizada para opinar  sobre  ciertos  temas  considerados  impropios, como la política y los negocios. 

Existen, eso sí,  destellos fugaces,  mujeres  inolvidables que   constituyen una fuerza  impulsadora  de su hombre, como es el caso de la atrevida e incomparable Manuela Sáenz, libertadora del Libertador*. Como excelente jineta, supo   situarse  por  encima  de la percepción  que  entonces se tenía de las mujeres, y  afrontar el inmarcesible reto.   O el de la  andariega  Alienor  de Aquitania,  reina  consorte de  Francia y luego de  Inglaterra que  además de  una  vida llena de aventuras, cabalgaduras, trovadores y dos cruzadas    tuvo la proeza, para  esa época, de vivir  82 años.

 Pero,  en términos generales,  hasta hace poco y más en Latinoamérica, cada quien debía  estar en su respectivo lugar.

Como  no soy   feminista, (y me refiero  a  no ser esclava del    feminismo` político ), observo   que el papel de la mujer  ha cambiado, pero  no estoy muy segura si  totalmente o para bien del machismo  disfrazado.  Por eso me pregunto si  ganar tanto no significa también  perder otro tanto.  

En términos de  mi querido  Montaigne, que  es mi luz y  mi faro   pero no mucho  en estas materias,   (como es lógico por la época en que vivió,) el  resultado es  tajante :  las mujeres de su época   no  servían para  mucho más que  para callarse, no estorbar,  coger  - como  dicen los españoles - y ser madres,  suegras o  abuelas.  Pero  le  perdono a Montaigne por  ser él  quien es. 

Como lo recalca Madeleine  Valette-Fondo * Montaigne,   por  temperamento, mezcla  en sus  ensayos lo bueno de lo  masculino y lo bueno de lo femenino:  el  estilo  de la lengua   francesa  -  “graciosa, delicada, abundante” ,  revitalizada  por su gascón natal  “bello, seco suscinto y  significante” más    el  “apretado y musculoso”   latín de   Séneca .   

 En todo caso,  así como  en el siglo XX   Robert Musil  (1880-1942 ) *  se  amparó  en  el hombre sin  atributos para    analizar lo que  quería analizar,  también  quiero  recalcar  que , en  el rasero   actual, mis  atributos  no existen. No tengo poder  más   que  el de mi  palabra.  No puedo convencer a la humanidad  de que  a  mis   75   vivo   desenfrenadamente, que supero  a todo el mundo  ciberneuta en likes y  obviamente,   tampoco    que  soy  atractivísima, a pesar de cuanta crema me  echo para  quitarme  arrugas  como lo  prometen todas ( las cremas ) y como lo creemos  todas ( las mujeres que usamos cremas). Tengo apenas la apariencia de   una mujer  que,  o bien se estiró la piel, o bien usa  crema  para estirarse la  piel, como sentencian  en  sus publicidades las cremas rivales.

En todo caso, me complace tener  ciertos   atributos que no sé  si  son femeninos y masculinos,  pero pueden serlo, como la  contundencia  el método,  la ironía,  la pasión por la lectura, el atrevimiento, el análisis crítico.  Y no lo sé  ( si son femeninos o masculinos) porque no se valoran mucho en Colombia.

El hecho de que  mis  atributos no existan para los demás lo puedo demostrar de muchas maneras  y   con muchas razones, principalmente,  a mi modo de ver,  una  en especial :   soy cónyuge  feliz y contenta, desde hace 52  años,  de  un  hombre famoso.  Desde  luego,  eso de feliz y contenta es para  no caer en   los desapacibles detalles, porque  entonces mis lectores y  lectoras  decidirían  abandonarme  de inmediato, pues  el  único   atributo  existente  en mí  es  no  competir por ser “in”.

 Aclaro también que   la envidia  y los celos han sido solo  una parte de  mi proceso de  exclusión,   separación,  diferenciación,   descarte, rechazo,  desprecio, repudio, omisión , destierro social y, en todo  caso, mi existencia  frágil e ignorada de mujer sin atributos.

Pero   el tema  no es de  mis atributos – que  no existen- sino  el de un ambiente en  que hombres y mujeres parecen no notar  lo que se aproxima  como cuando Musil  advertía que  se  aproximaba un  cataclismo   entre  las potencias europeas.  

Hoy   no solo se  avecina un cataclismo   en Europa, entre Rusia y la  CEE  por  la cereza del ponqué   (es decir  Ukrania) sino en la distante Colombia,   convertida en  el primer productor mundial de candidatos.  



MUJERES POSIBLES


Volviendo al terruño, lo que si  resulta evidente, en estas vísperas  electorales: la mujer   en la `política no  cabe  sino cuando ha  sido mártir, cuando es   lesbiana, cuando pertenece a minorías sin posibilidades,  cuando es ministra sin  pedigree, cuando tiene  buenas relaciones políticas,  cuando es representativa de una minoría, cuando no se atreve a decirle  al poder   donde  trabaja sus verdades, cuando solo fue nombrada de afán para cumplir  la ley de  cuotas, cuando es vice presidenta en la sombra de sus  viajes.   Y súmele  usted,  por favor.

En fin de cuentas,   casi siempre se les resalta lo de  mujer, como no sucede  con los hombres.  ¿Se imagina Ud. que  los periodistas dijeran o  subentendieran   “El  hombre presidente  Duque“ ,   cada  vez que  busca  que lo registren mediáticamente?  ¿No ha notado   que muchos camarógrafos latinoamericanos  cuando  se  habla de mujeres enfocan  especialmente  los traseros y las piernas en vez de tapar  la cara?  Sea dicho de paso, eso me produce la misma sensación que cuando   la nota es  sobre Coronavirus:    se  obstinan en mostrarnos el moment exacto en que se clava la  aguja en el  antebrazo

A la fecha,  y  a pesar de que  tanto  se menciona  al feminismo,   con muy pocas excepciones,  muestran sus  ganas las  mujeres  que  si podrían  significar un cambio, pero lastimosamente no  significan un cambio.   Solo les falta el clic mental que las haga posibles.

 En política, todo empieza, claro está  por el Congreso. Y  da  cierta  rabiecita  cuando se recalca que  ellas  ya van avanzando   poco a poco, como si  estuvieran en kínder y no fueran capaces de dar el  brinco. 

Según el diario El Siglo,  se inscribieron para las  parlamentarias  1100 mujeres  frente  a  1704 hombres y eso más que todo por la ley de cuotas . Cuando escucho que una  de ellas  es la metapolítica  Regina Betancur de Liska ,  ( si mis cálculos son exactos ,  mas o menos tiene mi edad) pienso que, sin duda,  todavía  queda mucho camino no recorrido.

 El  ejemplo de  Ingrid  Betancur  es  también  significativo.  Seis  años de cautiverio  fueron un   verdadero  y poco  envidiable suplicio que merece  todo mi respeto.  De no ser por ello, me  detendría  un poco en analizar  su caso.   Solo comento por ahora que, sin duda, eso  no es suficiente para  aspirar a la presidencia. Como no lo es tampoco aterrizar  y esperar que todos – hombres y mujeres, la estábamos esperando. La historia del olvido colombiano es mucho más compleja. como se lo recordó sutilmente  Francia Márquez.

¿ Será que lo que nos sucede no es  cuestión de género?  ¿será  que  en las actuales afugias  una candidata  creíble  debería tener   esa  mezcla  en  que la  feminidad se combina con  la masculinidad en la manera de ver el mundo nuestro? 

El mejor ejemplo de que ello es posible es el de Angela  Merkel,  que logró  instalarse en el mundo de lo político por una razón  que no  se  suele mencionar. Ella es la mezcla  perfecta de unas circunstancias y de una  larga paciencia, además de  haberse criado en la  Alemania Oriental  y  haber  ejercido  el poder político en  Alemania Federal con una mentalidad de física* Eso  hizo posible  que  lograra finalmente ser lo  que  fue. Me temo  que este  no es el caso ni de la actual vice presidenta, ni  de  Ingrid  Betancur, con  sus respectivos  atributos.

 Por lo pronto,  en  Colombia  empieza   el espectáculo de los debates  en los que  salen a relucir  atributos comunes, como el  “yoismo”  y poco aparecen   atributos  definitorios como la solidaridad   y  pensar en lo colectivo  a pesar de  declararse “unidos”  y ser el símbolo de la  Esperanza.   

Y los medios, recalcando  las pataletas de los ex-presidentes...

Y mientras tanto,  los asesinatos y las muertes  violentas como si no existieran más  allá de enumerarlas...

¡Pobre país!


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RECOMENDADOS: 


 El   gran escritor Javier  Cercas, en su último artículo en el Diario El País de España  no cree en  lo que  acabo de  opinar . Con evidente desbalance, ansía   lo “maternal”  y  se muestra hastiado por la peleadera machista  entre hombres políticos   como si se tratara de quien  lo tiene  mas largo:al poder

“Como recuerda Camille Paglia, no hay ningún Mozart mujer, pero tampoco ningún Jack el Destripador” | Columna de Javier Cercas


PERO, COMO LE REVIRA UNO DE SUS  LECTORES,  EL TEMA  ES MÁS DE CAPACIDAD QUE DE OTRA COSA.

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*MANUELA  SÁENZ, la Libertadora del Libertador.  Alfonso Rumazo Gonzalez, ediciones  Mundial Bogotá, tercera edición* ROBERT  MUSIL

*    Le fourgon et la pelle. Discours sur les femmes  et discours du feminin dans les essais de Montaigne http://www.sens-public.org/IMG/pdf/SensPublic_MValette-Fondo_Le_fourgon_et_la_pelle.pdf

 * https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Musil,

*ANGELA MERKEL,   la física del poder, Intermedio Editores SAS, Bogotá, 2019


domingo, 16 de enero de 2022

RESEÑA : ¿QUIEN ERA SPINOZA?

SPINOZA
STEVEN NADLER *
AKAI BIOGRAFÍAS
2021 @Ediciones  Akal  S.A
443 páginas


Foto MTH

El domingo antepasado,  El Tiempo,  en su sección A Fondo,  reprodujo  una  Entrevista  de Hugo  Alconada Mon, del diario  argentino La Nación, a Enrique Krauze. Una de esas entrevistas que  deberían hacer algunos periodistas culturales colombianos, que se limitan  a mostrar  qué  se  dice pero no  lo que no se dice,  a hablar de novelas pero  desconocen el genero ensayo y mucho más la  filosofía.

Pues  bien,  cuando, como punto  final, le pregunta   entrevistado qué  sugiere para distraerse en tiempos de pandemia,  éste  dice haber encontrado  consuelo  en la lectura del  filósofo Baruch Spinoza.

Me sobresalté porque en tiempos de pandemia,  acababa de leer una excelente biografía de Steven Nadler,  sobre  este  poco  conocido pensador que  representó una  de las mayores revoluciones filosóficas de la humanidad. 

 La noción de  filósofo no se suele asociar  a revoluciones y, sin embargo,   está en el fondo  de  todas ellas.  Algunos   dudan  si   Spinoza  fue o no  fue   filósofo o  teólogo pero en todo caso matemático  ( como Descartes y Leibniz)  ese hombre   que  heredó el  comercio de  su padre, que   fue expulsado  de manera tajante e inusual de la comunidad judía de Ámsterdam en   1656 por un fulminante Herem (anatema) y  que  pasó la mayor parte de su vida  en    una  habitación, ya sea en  Ámsterdam,  en  Rijnsburg,  on Woorburg ( en las afueras de La Haya). 

 Puliendo  lentes, productor de telescopios y  microscopios  y reflexionando  sobre la vida, la naturaleza, Dios, el ser humano y su Felicidad; desmontando intelectualmente el papel de las jerarquías eclesiásticas con,  desde  luego,  una profunda reflexión  sobre la ética y la organización del Estado. Pero eso sí  carteándose con los principales cerebros de su tiempo, impresionados por su  inteligencia y su capacidad de análisis geométrico.

A mi modo de ver,  en el caso de  Spinoza, los contextos  son  necesarios, no solo de los ires  de  la familia  Spinoza de origen español y  Sefaradí, sino de la historia de los Países Bajos españoles,  de la Europa de las religiones y de las migraciones, en las que  Nadler ahonda de manera impecable.

Spinoza es  históricamente  también,   producto de  ese desastre que  fue  la inquisición de la Reina Isabel la Católica que de católica tenía muy poco, pues  era una   de las fanáticas más aberrantes. Si,  así es  como  deberíamos leerla y verla  sus  vasallos  en  América, sin   tumbar   estatuas  pero averiguando su papel en la historia. Porque,  en el mismo  año en que  España  descubrió por   casualidad  a América, estos precursores del nazismo Don Fernando y  (sobre todo) doña Isabel expulsaron a los  judíos y acabaron con la  España Mudéjar. 

En  1537, Carlos  V,  como  gobernador de los Países  Bajos,  facilitó  la  migración de los no conversos  a Ámsterdam. Todo ese contexto   de  Askenazis y  Sefaradíes  en los Países Bajos  es  explicado con detalle por Nadler, lo mismo que la vida interna de sus comunidades, el papel de los rabinos,  las relaciones comerciales  con    América, especialmente Brasil. Y   la magnitud de  la peste que asoló a Europa. 

Lo mismo hace  el autor   con Spinoza,    cuya  vida es hasta cierto punto un misterio. Con  fuentes primarias, especialmente cartas y cotejo de fechas,   hace  una serie de deducciones impecables.


Foto MTH


Solo en ese minucioso contexto europeo se entiende la almendra de la revolución intelectual  Espinosista, que fue demoledora  contra las jerarquías  religiosas. De allí su permanente  sigilo y el real  temor de  ser  asesinado, lo que no impidió que,  desde la soledad, sus ideas  tuvieran  una serie de   discípulos  y admiradores en la sombra, regados por  toda Europa. 

El  contexto explica por qué  su ética y sus  escritos fueron de tal dimensión  explosiva que se resistió en un comienzo  a publicarlas   con nombre propio y de la  editorial. Pero fue tal la conmoción  que  terminó creando  esa nueva interpretación del mundo,  que sus  amigos   publicaron  sus  escritos como obra  póstuma cuando murió a los  39 años de tuberculosis, causada en parte por  herencia genética y en parte  por  la pulida de los lentes.

El mérito de esta  biografía es  dejar  para lo último  la explicación de  una obra difícil.  Difícil porque se explaya con  criterios  matemáticos y no de carreta.

Para Spinoza,  Dios  es sustancia  infinita y única.  Es decir,  que no  regaña,  no es a imagen y semejanza del  ser humano, no  castiga, no  incide en mediaciones. Difícil de aceptar en una tradición española y católica que se basa sobre todo en  actuar  “Dios mediante” o  “Gracias a Dios”.

Spinoza   cree que  Dios es producto ( hasta  cierto punto ) de la razón.  Si esto es hoy  revolucionario,  como lo sería  en  el siglo  17 viniendo de un habitante  de los Países  Bajos,  que además  seguía  la huellas de los  geómetras  y matemáticos en medio de las guerras  entre protestantes y católicos. Un hombre llamado despectivamente  el  “judío de  Voorburg”, que terminó  atacando  las supersticiones  y los clérigos, que no cree en los milagros. Un hombre que  argumenta  que  el infierno  es  causa de la superstición y clama por la libertad de las ciencias y de las artes. Un determinista que,   sin embargo,  no implica para  Spinoza  la pérdida de la libertad humana.

Un filósofo  cuyo tratado fue   condenado por “blasfemo y peligroso,  corrupto y detestable” escrito   además en latín para evadir represalias. Y eso en un ambiente  sacudido  por Descartes,   una lucha que se  vivió  también  por las universidades  de los Países  Bajos, entre los enemigos de Descartes, los protestantes conservadores, los fundamentalistas  de todas las religiones  y los liberales.

Sin duda, Akal biografías, editorial de Argentina da en el clavo   con esa colección de  biografías,   escritas  por especialistas para no  especialistas. 

*Steven Nadler  es  el seudónimo de William  Hay,  profesor de filosofia y de  estudios  judíos  de la Universidad de Wisconsin-Madison

sábado, 11 de diciembre de 2021

UNA VIDA, MUCHAS VIDAS DEL LIBRO DE PETRO (RESEÑA)

UNA  VIDA, MUCHAS VIDAS

GUSTAVO PETRO URREGO

EDITORIAL PLANETA

2 EDICIÓN, octubre 2021 

340 páginas

  
 

OBRA Y FOTO MTH

¿Sabe  Usted  cual es la peor característica de la polarización política?  
Que  los polos no se  puedan  ver. 

Mas  aún, si saben  leer,  y  cuando se enteran  que el odiado escribió un libro,  cierran la mente para no  ver al ser humano  que escribió el libro. Eso sucedió con el de Uribe y sucede ahora con el de Petro.

Con  esa pereza mental de leer lo que no se comparte,  se refuerza la polarización al quedarse cada  quien en su nicho (o mezquindad) ideológicos.  

En  ambos casos -Uribe y Petro- muchos los leyeron, es decir, sus partidarios.   Y solo un puñado de  curiosos y obsesivos lectores.   

Reconozcamos: hay mucho analfabetismo funcional en  todos los  estratos colombianos.   Los que  solo  tienen  con qué  comer una vez al día,  por supuesto,  no tienen con qué comprar un libro y  pocas veces tienen motivación para ir a la  biblioteca.  Pero los que  se ufanan de hacer la  dieta de una  comida al  día o de las 16 horas  para rebajar  de peso,  tampoco malgastarán el tiempo, piensan, en  leer el libro de Petro. Sería interesante encuestar, en vez de quién  ganará  o quien no   ganará, lo que sucede  con la lectura en la clase  media.  

El nivel de análisis  colombiano  se centra   entonces,  en ciertos sectores, en lo que se dice  o se escucha,  en este caso, en favor o en contra de Petro. Por esa mera razón, un país  en el que esto  suceda está en  graves problemas.

***

Como lo  expresa  el presentador   del Libro de Petro ( Holman  Morris)  se trata  al  menos de  otra parte de la historia que empieza a ser contada. 

Por eso, en  vez  de  reseña- resumen o  de   reseñas   en puntillas, es decir que  sub  entienden “ fíjense que  me  atreví  a leer y comentar el Libro” (por cierto  me decepcionó leer la entrecomillada   de   De  de La Calle en El Espectador);  en vez  de reseñas feroces, de las impedidas por  el odio  o la exaltación,  sería mejor que cada quien leyera  el libro y lo analizara.   Sobre todo los periodistas en búsqueda del  equilibrio perdido y  como   les debieron enseñar en la  escuela.

Por mi parte,  más que  opinar, resaltaré, como hice con las demás reseñas, en particular de los mamotretos,  en este caso, lo curioso, lo dudoso, lo valioso.   ¿ Por qué?  Porque lo bueno, lo  malo y lo feo,  es decir  la receta  de costumbre, no sirve  en   esta época  de tremenda y emotiva polarización. 

(ver nota al final *)

LO CURIOSO

Lo que resalta varias  veces Petro: la diferencia   de enfoque  que puede haber  entre un guerrillero  que no  parte  de lo rural sino de la  formación  política y sindical del  sector obrero. Aún en el M19 , recalca,  la  mayoría tenia origen rural y vocación  militar. En su caso, se auto retrata  como militante familiarizado con  el mundo obrero (mundo que  a veces vota conservador, recalca) y  desde  una  ciudad como  Zipaquirá: un   militante  cuyos primeros pinitos son  crear una intersindical (40)

En varias oportunidades señala sus diferencias con Navarro y Pizarro en ese ámbito de vocación  militar de ellos  frente a  su propia vocación política, urbana y de formación  del sector  sindical y obrero. A `propósito: ¿Cuándo  averiguaran los  periodistas, sobre todo audiovisuales,    cuales son las  diferencias entre  los líderes  colombianos   pertenecientes  a una misma  línea en vez de ponerlos a pelear? 

También son curiosos en el libro de Petro  -por lo poco mencionados por  sus  adherentes o  adversarios-  sus méritos  como estudiante que  saca el primer   puesto en primaria y secundaria y,  por consiguiente,   becado por méritos. Primero del curso  en ese colegio Juan  Bautista  de la Salle,   que   describe  como  franquista,  aunque  recuerda como esencial en su formación al  padre  Medina, por lo que  se siente mas influido por el cristianismo liberador (38) que por el  marxismo. (21,22, 23)

Como joven  universitario también sobresale:  economista  del Externado con matrícula de honor,   gana esa matricula de honor  de semestre en  semestre.  (OJO  abogados que lo consideran  ignorante).

 Un evidente sentido de exclusión se refleja y  no solo en la  escuela (37). Curioso su recorrido,  inverso   al de García   Márquez, que a ambos los marca. En este caso, un   zipaquireño de  tierra  fría que se encuentra con el Caribe, lo que  da esa mezcla de   paramuno frio  mezclado con  cienaguero emotivo al que no le da miedo  decir que lloró.  

Lo  sorprende el cambio de la actual Universidad Externado, comparada con la que, en sus tiempos,  salió a la calle a defender a Manuel Gaona  Cruz.  Como cambió también, - agrego yo, el Ever  Bustamante que  Petro admiraba  cuando comparo  su recorrido burocratizante.

Pero volvamos a Petro. Sus contundencias se  reflejan en la manera de  escribir: a los 22 años lo expulsaron del M19 y no le importó  (71) aunque luego lo volvieron a incluir.

Muestra  directamente sus opiniones y reservas  sobre Carlos  Pizarro- “ no tenía un   buen  discurso  ( 79 )  “mi relación con Pizarro era difícil . Esa es la realidad: no  era un hombre de conocimientos  teóricos profundos” (157)

                                                               LO  DUDOSO:

 En  el sentido de  no mencionar sus relaciones  con los  cuñados  cuando fue   Alcalde  de Bogotá,  los  vericuetos del caso de las  basuras; encargar por  ejemplo a una persona que no tenia ni idea del tema  a comprar los camiones recogedores; los  detalles  de su doble vida  clandestina y legal (49)  y, en general,  la escasa mención de  sus equivocaciones. Queda  una  inquietud   latente:  ¿ Será Petro un pedante por  orgullo o por  timidez?

LO VALIOSO:

Petro es un hombre que  lee, lo cual hace una gran diferencia  con no pocos presidentes ( ejemplo, Duque) y  candidatos. Empezó de  joven a leer  a Alejo Carpentier  (¿Quien ese? se preguntarán  tal vez  quienes  creen que  Petro es un ignorante), a Michel Foucault,  Gramsi, al marxismo (expresando  metódicamente sus reservas) y, en general,  historia y  geografía, además de gustarle las matemáticas.

Eso le da  una  indudable capacidad de análisis: por  ejemplo,  de  la diferencia entre  el M-19 en  Zipaquirá  y lo que pasaba a  nivel nacional  (65), la burocratización del M-19, la geopolítica   europea y, en general del mundo.  Le gusta investigar y lo demuestra.   Para  él,  y como  a Robledo,  los  debates tienen gran importancia y,  desde luego,  le han  servido a  su  fulgurante ascenso parlamentario.  

Se distancia de la percepción  tradicional y  algo sico-rígida del partido comunista (32). 

Guardar la tranquilidad (56) le ha  servido, en  los debates  mas  duros, para mantenerse "tranquilo y controlado” (56 y87)

Es frentero:  cuenta su versión  del Palacio de Justicia y del papel  del  M-19.  Otro aspecto  que poco abordan los reporteros, engatusados con la palabra paz:  ¿por qué  no le preguntan sobre la manera como ve a las  FARC (113) o  sobre el que  llama el régimen  mafioso;  o  cómo trabajó en el exilio en  Bélgica,  nombrado secretario primero en la embajada del funesto  Carlos Arturo  Marulanda vinculado con el  paramilitarismo:   como  aprovechó el tiempo allí  para estudiar en Lovaina y  lo que  descubrió del   embajador, reconociendo  que en cierta   forma era  su Hacker.  (repetir esto implica, desde luego, leer el libro, no limitarse  a mi reseña). También  describe sus diferencias con el Partido Verde y su época con  Mockus. Aunque dice  que fue  su amigo,  le  sembró muchas dudas que Chavez imitara el modelo cubano y  considera que "quedó atrapado en el  petróleo y  en el modelo cubano"(195).

 En todo caso, a mi modo  ver,  un hombre  que fue torturado por  el Estado merece  respeto (85)  y no  esos  aberrantes calificativos que uno a veces escucha entre gente “distinguida”. También  merece respeto por cárcel cumplida.

No  participó en la toma del palacio de justicia y piensa que fue un desastre (88).  Su análisis  relámpago de las motivaciones de los militares  para entrar a la fuerza  y la  relación de militares con Escobar y Rodríguez Gacha ameritarían  más preguntas  del periodismo. 

Critica  la  lógica de expansión  de ELN, EPL y FARC (171). Es capaz de controvertir  la tesis de Pardo de la derrota militar  de las guerrillas FARC porque ha leído el libro de Pardo. Es capaz de  explicar que  el M19 fue una  especie de vanguardia latinoamericana (169) y  por qué “hoy el ELN está perdido completamente en el nororiente  colombiano "(140)

 Es contundente: No cabe  duda  sobre lo que considera ”lógica `perversa del paramilitarismo”   y su distancia del narcotráfico  no tiene, como   el Daes de marras, un “indictement” de  EEUU.

Como cualquier   candidato  presidencial, desde luego, una cosa  es lo que dice  antes y otra  después de  ser presidente, si gana.

Pero mucho  falta  hace  en  nuestro país el análisis crítico  de no pocos colombianos – incluidos periodistas y comentaristas-   que dicen  no odiarlo pero lo  odian, o  tienen  la pereza mental de  analizar lo que repiten y  juran:  que es  comunista  o  que se convertirá en un  Maduro. Eso si,    sin  demostrar  por qué lo creen, como si  fueran  inescrutables pitonisas.

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*Nota : los números  entre   paréntesis indican  la página del  libro.


FOTO Y OBRA MTH