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ESPERE MAÑANA JUEVES 13 DE NOVIEMBRE: NUEVE MANERAS DE CAMBIAR EL CHIP DE LA INEFICIENCIA
miércoles, 12 de noviembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
¿SIRVE DE ALGO LA ÉTICA? ¿QUÉ DEMUESTRA INTERBOLSA?
En su último libro , en
cuarta reimpresión en el 2014[1], Adela Cortina
hace una pregunta que han debido hacerse los de
Interbolsa, como bien lo demuestra el
libro de Gloria Valencia C, al narrar “la historia
de una élite que se creía demasiado grande para caer”[2]. La filósofa valenciana, catedrática de larga data y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y políticas y la periodista paisa, una de las pocas que se ocupan de temas financieros, editora económica de Semana, se encuentran en un terreno: el empresarial. Y tienen además la buena práctica de desmenuzar los casos de la vida real.
Varias son las publicaciones de Cortina en las que se adentra en
la ética
empresarial y su actual contexto, el consumismo. Al
responder a la pregunta, insiste en demostrar que
ser ético es rentable. Explica
que ser ético es
reflexionar sobre las prioridades
y colocar la confianza como prioridad
individual y colectiva, pero también que “cuidar a los demás” no se refiere solo a los cercanos, como lo recalca la parábola del buen samaritano.
Propone entonces Adela Cortina un enfoque de la ética
de costo-beneficio en el que, sin renunciar al esquema capitalista, se
trata de desarrollar la capacidad ética de
priorizar, tanto en términos individuales, como – lo que interesa aquí-
colectivos. A esa capacidad
se opone lo que tanto se ha criticado
en este blog, es decir, la discursividad diarreica, con mucho grito y poco análisis. Para Cortina esa capacidad de priorizar
éticamente debe tener en cuenta
tres aspectos adicionales a
los obvios : detectar
a los violadores de las normas de reciprocidad , sus intenciones y
castigar. El castigo no solo es judicial, como creemos
en Colombia, sino también de
sanción social, que Cortina llama Vergüenza social.
![]() | |
| Carátula Martínez-Villalba y Melo |
Es una ética utilitarista que la distingue de otras tendencias como las
kantianas del deber y aún las habermasianas de los consensos, lo cual es
válido en un ambiente tan complejo
como el actual. Hace más énfasis en el egoísmo, pero también en la reciprocidad del altruismo.
Sería – digo yo- en el caso de las
negociaciones de La Habana, aplicar la fórmula “estamos dispuestos a dar, con tal de que se nos devuelva más adelante,
aunque sean otros los que nos devuelvan” [3] Insiste, como otros autores, en las
capacidades compasión y empatía, tan importantes para ella como el
respeto por la dignidad, valores que llevan
a una ética en la que
se conjugan justicia y felicidad.
Por el lado de
Interbolsa, el libro de Gloria Valencia describe en detalle qué sucede cuando la voracidad y la
ambición le ganan a la reflexión ética.
De sus
comportamientos se deduce , al
menos en Rodrigo Jaramillo, una
dualidad ética como "gente de bien" ( buen padre, buen hijo, modelos del jet set, van a misa, caritativos todos a través de una
fundación de ayuda para nutrición
escolar , pero que termina subsidiando
el desastre ético y pisoteando a sus propios familiares). Porque por su otra cara, como versión fragmentada de
su ética de bolsillo, pillos
de cuello blanco, prepotentes que consideran
normales sus comportamientos ambiciosos y voraces.
Conclusión: la ética no puede
ser teórica, discursiva y pontificante, sino que debe reflejarse en los comportamientos sociales,
entre los cuales sobresalen los empresariales. Las “campañas de bondad y
de caridad” y la religiosidad esconden
a veces no solo inauditos comportamientos antiéticos, sino que además,
en fin de cuentas, y por fortuna,
terminan devolviéndose contra sus más protuberantes protagonistas.
jueves, 30 de octubre de 2014
EBOLA Y EL VIRUS POLITICO DEL MIEDO
Por supuesto: el virus de la fiebre hemorrágica del Ebola
existe, está detectado y
produce un alto – y variable-
porcentaje de mortalidad. Variable, entre otras razones, por depender sobretodo (murciélago incluido) de las
condiciones de salubridad, que van desde
los países africanos en que se
origina, hasta las de países industrializados.
Las destartaladas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (con datos del 2012 ) y los cálculos especulativos y alarmistas de un sinnúmero de
medios y ONG , llegaban ayer a 8914 casos en el actual brote ( Incluidos confirmados , probables y sospechosos). Lo cierto es que nadie sabe cuántos han muerto, lo que le da mucho más peso a la incertidumbre que a la desproporción entre el interés por el Ebola frente a, por
ejemplo, datos según los cuales cada día
mueren 10.000 niños de hambre en
el mundo, para no hablar en esta
ocasión de la aberrante desnutrición en
departamentos como Chocó y Guajira.
A juzgar por
lo sucedido con las enfermeras de España y Estados Unidos (dos casos), los nacionales de este país y el mundo
occidental que tengan medios de
comunicación, han padecido el síndrome
mediático del Ebola.
¿Qué es? Más allá del
juego macabro de las estadísticas, ha
subido la fiebre del miedo en una Europa
sumida en problemas económicos. Se siente en las miradas
hacia la tos ajena y el color de
la piel -¿tendrá o no Ebola, vendrá o no de un país africano?-. Y
brotan insinuaciones veladas: que se queden allá en África los
sospechosos de contagio.
También son macabras las manipulaciones políticas de la enfermedad. En España
se desataron una discursividad y un
acoso mediático similar a los que ya pasaron (parodiando la expresión del Minuto de
Dios) en relación con la vacuna del papiloma humano. Que por cierto no terminó en nada porque no se le ha hecho seguimiento a la noticia: ¿Qué pasó con las
niñas vacunadas y supuestamente contagiadas? Nadie volvió a hacer
noticia sobre eso, para fortuna
de las pobres y angustiadas niñas y de
sus padres.
En todo caso, tanto el Papiloma
humano, como el Ebola causan muchos más debates emocionales, comerciales,
políticos, morales, sicológicos , religiosos, místicos et al
que las
enfermedades a las cuales los
seres humanos están acostumbrados como son
la gastroenteritis, tuberculosis
, la malaria, el dengue , u otras
enfermedades tropicales, muchas de las cuales no merecen mayor atención de los medios o de tan cuestionada industria farmacéutica.
![]() |
| MENSAJES ALARMISTAS PERO ¿QUIEN AUDITA LOS RECURSOS RECIBIDOS? |
En el centro emocional de esos debates está escondido el
miedo visceral a la muerte o para utilizar la expresión de
Bauman, “el miedo cósmico” que
también parece proporcional al desarrollo, y aumenta
en la medida en que
aumentan las condiciones de
bienestar de las sociedades más
desarrolladas del planeta.
Dicho de otro modo:
entre más necesidades básicas satisfechas, más miedos a la incertidumbre y a la inseguridad. Más comunidades de miedo, sospecha y
odio, para utilizar las palabras de Zygmunt Bauman[1]
. Y más tendencia a pedir medidas “duras”
en relación con las migraciones o el fundamentalismo islámico. En todo
caso, menos sentido democrático.
Conclusión
y prevención (adicional a la de las autoridades de salud pública ) : en Colombia vacunémonos desde ya contra el posible contagio mediático
del virus del miedo al Ebola, muy conveniente para algunos pues derrota el tema fundamental de la reforma a
la salud, que pareciera ya no existe en los
medios. Y sepamos que no pocos están ansionamente
buscando que aparezca el primer
sospechoso para lanzarse como lo
hicieron en España , a la gran cacería
de "noticia"
viernes, 17 de octubre de 2014
LA CUESTIÓN AGRARIA EN PARIS Resumen
La presentación del libro de Juan Camilo Restrepo y Andrés Bernal, en una de las mecas de la investigación académica francesa, permitió observar desde otras distancias la percepción que se tiene desde afuera, no sólo de la ruralidad colombiana sino, también, de los procesos de negociación con las FARC.
Uno de los primeros aspectos fue interrogarse si el término "posconflicto" no es más bien la aspiración de los colombianos a terminar, más que con el conflicto, con su pretendida y hoy trasnochada solución violenta. Al mismo tiempo, se hizo claridad al comparar, por ejemplo, el tema rural en Colombia y Bolivia.
En particular, por la diferencia a veces no tenida en cuenta entre restitución de tierras despojadas y el término, por cierto ya bastante desueto, de Reforma Agraria, de moda en los años sesenta, pero que no corresponde a políticas hoy más precisas.
Es bastante sui géneris hoy en Latinoamérica la política colombiana de Restitución, es decir, devolución a los despojados como un acto de justicia frente a derechos humanos violados. Muy distinta de las políticas de redistribución, que también obedecen a características que no tenían las viejas reformas agrarias. Por cierto bastante fracasadas, no sólo en Colombia sino en países como México y otros de América Latina. Como los demás y como es lo propio de los investigadores académicos, el Director del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL), Sébastien Velut, advirtió que hablaba a título personal y no de la institución.
Desde su enfoque como geógrafo, y con el respeto y diplomacia característicos de los franceses cuando se refieren a lo que investigan sin plantearlo como verdad revelada, se refirió a los posibles riesgos y retos para la ejecución de políticas que presenta la realidad de un Estado “centralizado y piramidal”.
Asimismo, recalcó la necesidad de tener en cuenta las diferencias territoriales y establecer la relación entre campesinado y Agro-industria, así como de explicar el concepto de reservas campesinas que , bien definido, podría ser una ayuda al fortalecimiento del campesinado rural. La Profesora Christine Delfour, especialista en estudios de las sociedades contemporáneas españolas y latinoamericanas, advirtió que ha investigado el tema Boliviano y que desde esa experiencia hablaba para que sirviera como punto de comparación.
Recalcó cómo en Bolivia, 60 años de reforma agraria no han llevado redistribución de tierras. Sólo se dio en la región oriental (que correspondería a la región occidental de nuestras planicies y al área de Santa Cruz), “una distribución entre comillas - expresó- pues no cambió mayor cosa para los campesinos” porque se repartió en grandes propiedades de agro bienes, ampliando la frontera agroindustrial hacia Brasil.
En otras palabras, la reforma agraria fue según su expresión “ una catástrofe", ya que la redistribución de la tierra entre el campesinado, aún con Evo Morales, se trancó por una serie de “cerraduras” puestas por el sector privado.
La situación era también diferente en los dos países pues la modernización de Bolivia se basó en la minería: “el problema de la tierra era el de la minería, y la coca, pero la agricultura no se planteó como motor de desarrollo campesino”.
La política pública Boliviana es que el crecimiento redistribuye riqueza, aunque en la última Reforma Constitucional se planteara el tema de la restitución. “Dos lógicas dos justicias, dos mundos que coexisten, pero el modelo universal que apalanca la redistribución en Bolivia es el desarrollo.”
Uno de los primeros aspectos fue interrogarse si el término "posconflicto" no es más bien la aspiración de los colombianos a terminar, más que con el conflicto, con su pretendida y hoy trasnochada solución violenta. Al mismo tiempo, se hizo claridad al comparar, por ejemplo, el tema rural en Colombia y Bolivia.
En particular, por la diferencia a veces no tenida en cuenta entre restitución de tierras despojadas y el término, por cierto ya bastante desueto, de Reforma Agraria, de moda en los años sesenta, pero que no corresponde a políticas hoy más precisas.
Es bastante sui géneris hoy en Latinoamérica la política colombiana de Restitución, es decir, devolución a los despojados como un acto de justicia frente a derechos humanos violados. Muy distinta de las políticas de redistribución, que también obedecen a características que no tenían las viejas reformas agrarias. Por cierto bastante fracasadas, no sólo en Colombia sino en países como México y otros de América Latina. Como los demás y como es lo propio de los investigadores académicos, el Director del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL), Sébastien Velut, advirtió que hablaba a título personal y no de la institución.
Desde su enfoque como geógrafo, y con el respeto y diplomacia característicos de los franceses cuando se refieren a lo que investigan sin plantearlo como verdad revelada, se refirió a los posibles riesgos y retos para la ejecución de políticas que presenta la realidad de un Estado “centralizado y piramidal”.
Asimismo, recalcó la necesidad de tener en cuenta las diferencias territoriales y establecer la relación entre campesinado y Agro-industria, así como de explicar el concepto de reservas campesinas que , bien definido, podría ser una ayuda al fortalecimiento del campesinado rural. La Profesora Christine Delfour, especialista en estudios de las sociedades contemporáneas españolas y latinoamericanas, advirtió que ha investigado el tema Boliviano y que desde esa experiencia hablaba para que sirviera como punto de comparación.
Recalcó cómo en Bolivia, 60 años de reforma agraria no han llevado redistribución de tierras. Sólo se dio en la región oriental (que correspondería a la región occidental de nuestras planicies y al área de Santa Cruz), “una distribución entre comillas - expresó- pues no cambió mayor cosa para los campesinos” porque se repartió en grandes propiedades de agro bienes, ampliando la frontera agroindustrial hacia Brasil.
En otras palabras, la reforma agraria fue según su expresión “ una catástrofe", ya que la redistribución de la tierra entre el campesinado, aún con Evo Morales, se trancó por una serie de “cerraduras” puestas por el sector privado.
La situación era también diferente en los dos países pues la modernización de Bolivia se basó en la minería: “el problema de la tierra era el de la minería, y la coca, pero la agricultura no se planteó como motor de desarrollo campesino”.
La política pública Boliviana es que el crecimiento redistribuye riqueza, aunque en la última Reforma Constitucional se planteara el tema de la restitución. “Dos lógicas dos justicias, dos mundos que coexisten, pero el modelo universal que apalanca la redistribución en Bolivia es el desarrollo.”
Fabián Sanabria, Director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia y profesor visitante en esta ocasión, presentó lo que llamó la “versión antropológica” y las etapas en las que el tema de la tierras era central de los grupo subversivos, en particular, dado su origen rural, de las FARC.
Refiriéndose al libro, resaltó como éste advierte que la políticas allí planteadas hay que hacerlas aún si fracasan los acuerdos de paz. Cuando la etapa de parálisis señalada en el libro a su parecer ha terminado se requiere ahora un tratamiento más equitativo en términos de distribución y uso de tierras, democratizar el café, garantizar la sostenibilidad ambiental, gravemente deteriorada, entre otras razones por la poca eficiente ganadería extensiva, etc.
Fabián Sanabria se refirió a la “ moralidad gamonal de quienes se creen Mesías", que incluye a un buen número de los actuales parlamentarios cuestionados. Recalcó la necesidad de una ética civil definida en términos locales y puso como buen ejemplo la practicada por las comunidades indígenas.
A la vez, recordó como mala práctica y sintomática de posibles riesgos, el caso de una exposición de piezas agustinianas que iba a realizarse en el museo nacional pero tuvo que suspenderse porque líderes superpuestos a las comunidades indígenas autóctonas se opusieron.
“Tout est mêlé” dijo también al referirse a territorios que son corredores de droga. Y conminó a las FARC aprovechar esta última oportunidad para negociar, pidiendo a la vez a derecha e izquierda que acuerden una pedagogía en las escuelas para cambios de mentalidad : “ya se habla de eso y se espera que sea posible” Nelson Vallejo Gómez , en nombre de la Fundación Maison des Sciences de L´Homme, entidad organizadora del evento, se refirió a la importancia de reunir como sucedió en aquella noche, a personas que creen en el Estado de derecho, en la discusión democrática transparente, en la pedagogía de una ética civil.
Así mismo en la necesidad de afrontar, como se ha hecho, procedimientos que obstaculizan y perturban el buen desarrollo de la superación de la violencia, poniendo como ejemplo el estado catastrófico en que se encontró el catastro y recalcando el apoyo, reconocido por el Embajador Rengifo y el ex embajador de Francia Vandoorne de países comprometidos con la superación de la violencia colombiana, como Francia.
El consenso de los expositores incluido el del co- autor Juan Camilo Restrepo, fue que no son incompatibles y pueden coexistir grande, pequeña y mediana empresa con agricultura campesina y que “todo depende de la voluntad política de lograrlo, pues leyes hay, y recursos también” (María Teresa Herrán)
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