jueves, 4 de junio de 2015

¿La verdad está en las cúpulas? Cuarto de los diez mitos reforzados a través de los medios y del periodismo, que contribuyen a la “guerra social”.


Detectar  con lupa las mentiras 
 Existe la verdad? Sí, cuando hay hechos  reales incontrovertibles: humanos, como un cadáver o un parto;   catástrofes  naturales,  como un terremoto o una inundación.  
 Muy distintas son las interpretaciones   sobre  esas  verdades fácticas.  Ejercer el periodismo enseña que cada quien  tiene  su verdad e intenta manipular con ella.  Por eso mi amigo  Sócrates  aconseja  preguntarnos  siempre, cualquiera que sea nuestro papel  en la sociedad: ¿quién  soy?,  ¿cuáles   son mis prejuicios? ¿Qué me impide  llegar  al conocimiento? Esas  inquietudes   se pueden  resumir en: 

 ¿Estoy actuando de buena fe, quiero realmente saber  qué pasó,  o  me dominan las presiones internas o  externas?


Por ejemplo: el ex Presidente Uribe debería  preguntarse  todos los días: ¿Es   mi trino producto de mi anti-santismo, o  creo  realmente lo que estoy trinando? Y el Presidente Santos  debería  desayunarse  pensando: ¿Me motiva  preservar mi imagen ,  aliarme   con los grandes  cacaos ,  o  creo sinceramente que eso es lo que necesita  el país?  ¿Son mentirosos absolutos? No, pero tampoco  son  verdaderamente auténticos. Por eso, es mejor  no  creer ni en los santos ni en los demonios, sobre todo cuando son cúpulas. O por lo menos, analizarlos con lupa.

 Como sucede con la objetividad, las discusiones  sobre la  existencia  de la verdad son  inagotables y de  nunca acabar.  El justo medio  puede ser una salida, pero   gris y mediocre cuando se trata de averiguar  con creatividad  qué está sucediendo.  Aparecen, eso sí, dos extremos: de la verdad absoluta a la mentira absoluta. Por cierto,   es  más  fácil de detectar  ésta  que  aquella.
Después  de haber  dictado clase de ética  durante  muchos años,  he comprobado que  hay tanta carreta   acumulada sobre el “deber ser “  en sociedades   discursivas como la  nuestra   que, en vez de predicar  sobre  la verdad, es mejor enseñar a   detectar  las mentiras, propias o ajenas. 

DEPENDER DE LAS CÚPULAS    = 

¿SER MANIPULADO?


 Collodi  publicó Pinocho en 1882
 Que las cúpulas tienen   tendencia  a manipular la verdad a su   favor, lo saben muy bien los jefes de prensa   públicos o privados.  Por ejemplo,  quien reciba  las  muy eficientes  comunicaciones de    prensa de la alcaldía de Santander de Quilichao,  o del  actual Ministro de  Agricultura[1]   puede   pensar que   estamos en  un “verdadero” paraíso en el que cada día se produce una  “buena” acción”,  o  que lo que se hace  ahora  nunca  antes se había hecho o empezado. 

 No hay  en estos casos,  mentiras absolutas  sino   distorsiones, voluntarias o involuntarias  de muchos  matices.  Otro ejemplo: Cuando escuchamos   a Yanisley Torres de  CM&   informar sobre la insurgencia  y vitrinear  a las FARC, o el temor reverencial de quienes  entrevistan  su  cúpula en La Habana pensamos, no  que    sean de mala  fe, sino que no desean saber demasiado, por miedo o por cualquier otra causa.  

 Detectar las mentiras implica  enterarse  de toda una gama  que va  de  estrategias  de   verdades a medias,  de verdades a un cuarto (el resto es manipulación) o de total mentira.   En todo caso   hay  proporción inversa entre mentira y verdad.

A veces, la estrategia es  tratar de envolver  la  mentira en una apariencia de bondad:   el   Señor Joseph  Blatter   se dio el lujo de ganar la votación y luego  presentar “magnánimamente “su  renuncia, en una rueda de prensa.  Por  cierto,  hoy como ayer, las ruedas de prensa  no son  un  buen  método de investigación periodística .  Como tampoco   lo es correr detrás de una “cúpula” creyendo que  en la selva de micrófonos dirá la verdad.  En esas circunstancias, la  cúpula   solo puede decir  una estupidez, o  es   mentirosilla.

 Hay  una  gran ventaja de la ética  sobre el derecho  en relación con las cúpulas: en  el derecho,  se  presume que toda  persona es inocente mientras no se demuestre lo  contrario. En la ética, todo  periodista pero también  todo receptor de información mediática, deberían presumir que toda cúpula es mentirosilla mientras no se  demuestre, a cada instante,  la buena  fe, propia o  ajena. Así no habría tanta intolerancia ni tanta pasión desperdiciada;   se  gastaría  menos  tiempo en rumores y se ganaría  en investigación.     

Recomendado:

Comprobar mentiras, mejor que  pontificar sobre La Verdad
Mentira, de  Franca D´Agostini, traducción de  Ana Miravalles, Adriana Hidalgo editora, Buenos  Aires 2014. “la verdad entra en crisis por exceso, y no por defecto”. Analiza todo  tipo de mentiras :  las  simples,  las verdades parciales , de evidencia suprimida,  mentiras incompletas , creer  que lo que uno  piensa es verdadero, etc. etc.
En suma recalca  “la  fragilidad de la  verdad y la  ventaja desleal de la mentira” en la sociedad contemporánea,  que  fluctúa  entre  el trivialismo ( “todo es verdad) y el nihilismo “nada es  verdad).

PRÓXIMO JUEVES:  QUINTO  DE LOS DIEZ MITOS  CREADOS A TRAVÉS DE LOS MEDIOS Y DEL PERIODISMO, QUE CONTRIBUYEN   A LA “GUERRA SOCIAL”


[1] En honor a la verdad fáctica, desde hace 45 años soy esposa del ex ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo

jueves, 28 de mayo de 2015

Tercero de los diez mitos[1] creados a través de los medios y del periodismo, que contribuyen a la "guerra social"




  El abrazo de la serpiente, una película colombiana  ganadora en el festival de Cannes,  ha recibido dos  críticas  diferentes.  La de  Carlos Páramo[2],  en  El Malpensante, fue demoledora : “un débil  abrazo”,pareciera ser  que la Amazonía está llena de antropólogos desinteresados  y nobles; que los  verdaderos  “Buenos  salvajes” son ellos, sobre todo  cuando la actuación de ambos blancos es plana como la que más”...
  La de  Manuel  kalmanovitz G.  en la Revista  Semana,  es laudatoria.  “Con elegancia, inteligencia y  un paso sosegado, esta película teje  su propio  hechizo”, y  emprende un viaje alucinado y elegante al corazón de la selva amazónica.”

Vale la pena  advertir, para  evitar suspicacias – como las llama el profesor  Mockus-,   que ambas críticas fueron  escritas  ANTES  de la adjudicación  del premio de Cannes.

 Ya  superada, gracias a Sócrates,  la obsesión  polarizadora  que nos obliga a escoger entre  Procurador y Fiscal, o entre  Páramo y Kalmanovitz ( en este caso) [3] , podemos sentir  alivio: lo cultural  admite  varias interpretaciones, todo ser  humano es  parte integrante de lo cultural,  que admite  diversidad no  solo pluricultural y étnica, sino también  de todas las manifestaciones de lo humano , incluidas por supuesto  la almendra : los modos de vivir y de pensar.  [4]

A lo que nos  estimulan esas críticas  diversas es  precisamente a ver la película para decidir qué  nos gustó y qué no nos gustó, lo  cual es positivo siempre y cuando nos  tomemos el tiempo de reflexionar. Y  viene entonces el  Tercer mito  reduccionista de los medios de comunicación de  algunos  de sus periodistas. ¿Cómo se expresan  ese mito y sus respectivas recetas? 

fotoMTH
LA FARÁNDULA = LO CULTURAL = piernas y pechugas que deben mostrar  presentadoras, aún si  podrían ser buenas periodistas como Andreina Solórzano,  sin necesidad de mostrar sus  piernas  “feas”, como las describen algunas envidiosas  camanduleras. Pero es increíble el machismo y  “juventurismo”  de la imagen ( es decir el notorio desprecio  por la  tercera edad,  más allá de la  lástima).
LO  CULTURAL NO ES SOLO: Libros, cuadros,  conciertos, es decir, lo cultural “culto” o de salón; los  pocos  temas que tratan los programas de opinión,  las ferias internacionales de  ganado o de libros,  los festivales de música  clásica  regional etc. etc.
LO CULTURAL NO ES SOLO: los reinados de  belleza,  lo que le pasa  a los actores, divas,  reyes y reinas, jet set  et al, lo que declaran los pocos  autoproclamados gurúes del tema  etc. etc.  
LO CULTURAL  NO  ES SOLO: acordarse de Oscar  Collazos cuando muere  y  no haberlo leído;  gaboidolatría llevada al extremo de coleccionar rosas amarillas.
LO CULTURAL EN MEDIOS  NO  NECCESARIAMENTE ES  LO "IN" O LO ACTUAL : ejemplos   como los  documentales para pensar y en particular los que dirige  ese modesto pero  genial  Oscar Bustos,  trátese de Gómez  Jattin  o Bernardo Jaramillo ,   nos recuerdan que   tenemos  un acervo  cultural inmenso.

EN CAMBIO,  LO CULTURAL  EN MEDIOS ES : autonomía  creativa,  programas sobre etnias,  costumbres , comida, moda ( Rocío Hoffman),  Canal  Capital  ( que  ojalá no  desbarate  el  próximo  alcalde) ;   en generallos Canales regionales cuando  de ellos no se  adueña  el  respectivo gobernador,  Señal Colombia,   que hace honor a su  lema “todo lo que somos”) y , en  general, la programación  del  sistema público de medios ( contra el que puede atentar nombramientos como   el del  exjefe de prensa del palacio  Presidencial, del corazoncito del Señor Presidente. Pero lo  cultural   tampoco   se  encuentra   exclusivamente en los medios públicos, ni excluye  buena programación de los  canales privados, aún los  oligopólicos. Lo importante es  saber escoger.
 LO CULTURAL ES, SOBRETODO: VALORAR, RESPETAR  Y ENTENDER  AL “OTRO” Y SUS CIRCUNSTANCIAS, DEBATIR  EN  VEZ DE INSULTAR,  NO AFERRARSE A  ESTEREOTIPOS SOBRE  LO QUE ES  COLOMBIA, LA VIOLENCIA, LA PAZ,  EL URIBISMO Y LAS FARC.

Recomendado: Ojos  y oídos abiertos para  conservar lo que garantiza nuestra identidad para que  no  sea presa de  ambiciones políticas,  peleaderas,  cooptación  por los cacaos.   
 Posibilidad de  ejercer el  derecho de  no ver ni escuchar     medios oligopólicos  cuando nos dan lo que no queremos  ver y nos  saturan de bobería,  pluralismo reducido a gabelas, peleaderas  en vez de debate  sano. Pero este último  es otro tema, y otro mito.
Elaborar una lista  de  las que creemos  ser  verdades culturales  irrebatibles  y enviarla  a  este blog, para lo cual:

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Próximo jueves: cuarto mito


[1] Mito, en dos de sus acepciones, se aplica "a cualquier tipo de invención o relato  fantástico que desfigura o se aleja de la realidad. 2. Fig.  Persona o cosa que han sido idealizados por atribuírseles  cualidades o virtudes extraordinarias que exceden a la realidad y entran en lo fantástico".  ¿Hay mitos en el cubrimiento mediático? Si,   y  son más de diez.
[2] Bogotá, 1972, antropólogo  e historiador,  profesor asociado de la Universidad  Nacional
[3] Ver mitos  1 y 2 en  este blog.
[4]  “La Notion de Culture dans les Sciences Sociales “, Denys Cuche  éditions  la découverte  2001, entre otras muchos libros   abrebocas sobre el tema.

jueves, 21 de mayo de 2015

HOY EL SEGUNDO DE LOS DIEZ MITOS[1] CREADOS A TRAVES DE LOS MEDIOS Y DEL PERIODISMO Y QUE CONTRIBUYEN A LA GUERRA SOCIAL



Obra y foto  MTH©
Después del primer mito del  cual,  gracias a  mi buen  amigo, pude  quitarle  el carácter destructor  preguntándome a mí misma  si   era razonable  ponerme a escoger entre  el Fiscal y el Procurador, Sócrates me miró  con aire desapacible cuando le planteé el segundo.  Acababa de suceder la tragedia de  Salgar, una de tantas realidades  de  nuestro país, pero  el  filósofo  no quiso contestar  a mi inquietud:  
 
-¿Por qué  suceden estas cosas cuando, según  lo relatan  dos blogueros en  El Espectador, Karen Tatiana Pardo  y Sergio   Silva (El Rio blog),   la tragedia era anunciada?
¿Por qué las advertencias se quedan en  la verborrea cuando sucede la tragedia y en   los escritos que la   pronostican  como los planes de  desarrollo municipal  (que muy pocos leen- como   muy pocos   han leído  el  Plan   Nacional de Desarrollo)[2]?

Pues bien , ni el  alcalde  ni los  concejales de  Salgar   leyeron  su Plan de Desarrollo ni le dieron   importancia a lo que advertía, no sólo por las características de “alta torrencialidad “ de   La Liboriana, sino porque se habían  construido   casas , “invadiendo su cauce  y llanura  de inundación.”

 Pero  el Ideam, tan hábil para explicar por qué sucedió la  tragedia,  tampoco fue capaz de hacer un mapeo de las zonas peligrosas y  divulgarlas a los periodistas, antes de que  sucediera   el desastre , en vez de  limitarse a cómodos  pronósticos sobre si mañana   vamos a poder  darnos un  baño de sol o tenemos que llevar  paraguas.

 Pero a Dios lo que es de Dios, al César lo que es del Cesar, y a lo mediático lo que  es responsabilidad de   medios y periodistas.
http://bit.ly/1Hh9ute      Karen T. Pardo y Sergio Silva

La saturación de lo  “juridileyo”

Del costal de los mitos mediáticos, saqué el   juridileyo” que  me explica  por qué  tampoco  el periodismo se ha preocupado por prevenir  en  vez de llorar  sobre  avalanchas y organizar colectas.   Una de las respuestas  es la   sobresaturación en los noticieros y periodismo de “opinión”  de las noticias jurídicas, judiciales,  procesales ,  de proyectos de ley, de  reformas  constitucionales, de constituyentes del futuro a la moda de  Uribe o de las FARC, de reformas   de la  justicia  et al, de equilibrio de  poderes.

Estamos sobresaturados en Colombia  de gente que  pontifica sobre  lo jurídico sin haberse leído una sentencia,  de periodistas que encuentran  en los   corredores de  Paloquemado una manera fácil de no investigar,  y de empresas como Caracol y RCN   que   bajan  costos a punta de cubrimientos amarillistas a mediodía  de los crímenes de  los barrios   de la gente pobre porque, por supuesto no cubren las  sordideces del estrato   cinco y  seis  solo cuando han ocurrido, como Interbolsa.   


Obra y foto  MTH©
Estamos saturados de recusaciones, impedimentos, artículos, resoluciones, solicitudes de  recusación   ante  comisiones de  ética  no comprobada.   Con  esa sobresaturación de lo juridileyo, se nos quiere y hacer creer  que   se solucionarán la acumulación de procesos y  los magistrados se librarán  de los cuestionamientos éticos.   Una  cosa es lo   juridileyo, y otra  el  cubrimiento  minucioso, valioso y   contextualizado   que ha hecho por ejemplo,  Cecilia Orozco Tascón  tanto en sus   columnas  como en  sus entrevistas  y  en muchos aspectos del  noticiero que dirige. 

El mito  “juridileyo”  es la combinación perfecta para alejarnos de la realidad, no interesarnos por las ineficiencias de  lo Ideanes,  de alcaldes  de municipios como Salgar y de   unos Ministerios del medio  Ambiente o de Obras que    no  se han encontrado a sí mismos – como dicen las telenovelas.

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[1] Mito, en dos de sus acepciones, se aplica a cualquier tipo de invención o relato  fantástico que desfigura o se aleja de la realidad. 2. Fig.  Persona o cosa que han sido idealizados por atribuírseles  cualidades o virtudes extraordinarias que exceden a la realidad y entran en lo fantástico.
  ¿ Hay mitos en el cubrimiento mediático? Si,  y   son más de diez. Detectémoslos  como receptores y usuarios.
[2]  Confieso que no lo he leído   pues todo lo que    es mamotrético  me sabe  a carreta